Una forma de obtener armonía, consiste en aprender a escucharnos.

Es natural tener un discurso interno que refleja nuestra historia, nuestros deseos y nuestros miedos.
Es natural, también, que ese flujo de ideas y sentimientos se dé de una manera espontánea, por no decir, caótica. Esto provocará que algunas experiencias detonen conflictos que generan malestar y den la impresión de rebasarnos o de que si las resolvemos seremos felices.








