Escribe como si contarás un cuento

En La Desaparición del Universo, Gary Renard, el autor menciona una estrategia que le permitió escribir ese libro, y que desde que la leí no la pude olvidar.

 

A él le preocupaba que no había escrito o publicado nada nunca antes, y la posibilidad de crítica o rechazo que implicaba lo que iba a compartir…

Sus coautores le quitan carga al decirle que no tiene que convencer a nadie, ni argumentar, ni ser congruente, ni nada…

 

Que sólo escriba y que cuente.

Que  escriba como si platicara un cuento, una historia y ya.

Seguir leyendo Escribe como si contarás un cuento

Cada quien su camino, cada quien su ritmo

Octubre de 2024, Ara y Chava, una pareja de amigos, me sonsacan para acompañarlos a hacer una ruta del Camino de Santiago en España.

1 año después regresábamos de hacer la ruta portuguesa por el interior. Con pies hinchados, más por el alcohcol y el largo vuelo que por caminar, y relamiéndome el recuerdo.

Los viajes me cuestan mucho a nivel interno, me confrontan y me enseñan. Mi cuerpo reacciona e integra aprendizajes con crudeza, sin filtros, muchas veces más rápido de lo que le gustaría a mi cerebro.

Así se incorporó ubo una lección magistral del Camino de Santiago.

Cada quien su Camino.

 

Seguir leyendo Cada quien su camino, cada quien su ritmo

Invítate.

“Invitarte, en lugar de prohibirte”, me digo.

“Invítate, en lugar de prohíbete”. Me repito.

Si me sugiero con una invitación, siembro una posibilidad amable que puede germinar con una inercia que me sorprenda.

 

Si me prohibo,  me termino por obsesionar con eso que trato de evitar.

Hace unas semanas vi una película que me fascinó.

La Vida de Chuck.

Esta película me invito a bailar.

Mis videos me invitan.

En las fotos me achico, me cohibo, pero en los videos, me brota una vanidad lúdica y curiosa.

Mi maestra de baile me mandó un video bailando. El video, igual que la película, me invitó a bailar.

Seguir leyendo Invítate.

Yo sé, yo siento: yo integro.

En el consultorio y en mi cráneo me encuentro con una afirmación que se acompaña de frustración.

Un “Yo sé…”

Que viene junto con pegado con algún “debería”.

Menciono la frustración, porque aunque a nivel intelectual, moral y social sé mucho, rara vez eso que se sé coincide con lo que siento, o con algún resultado concreto que no se define por más piedra que pico desde ese deber ser.

Seguir leyendo Yo sé, yo siento: yo integro.

Perder tiempo, ganar consciencia.

Despierto 4am sin planearlo. Lunes.

Pido un coche a la casa de mi papá y mi tío donde pasé la noche, para que me lleve a mis rumbos.

Llegó a un Starbucks y me quedo con la vista perdida. 6am, vacío, silencioso.

No me gusta el tráfico, es rarísimo que lo experimente. Parece que mi cuerpo lo entiende y por eso se levanta tan temprano, no duda en madrugar si eso le permite escaparse de la saturación de quedarse en una jaulita con ruedas rodeado de otras jaulitas.

Cometo sin darme cuenta uno de los máximos sacrilegios, de esos que ofenden las convenciones, me cacho: PERDIENDO EL TIEMPO.

Seguir leyendo Perder tiempo, ganar consciencia.

Psicologos y Terapia DF

error: Content is protected !!