En La Desaparición del Universo, Gary Renard, el autor menciona una estrategia que le permitió escribir ese libro, y que desde que la leí no la pude olvidar.
A él le preocupaba que no había escrito o publicado nada nunca antes, y la posibilidad de crítica o rechazo que implicaba lo que iba a compartir…
Sus coautores le quitan carga al decirle que no tiene que convencer a nadie, ni argumentar, ni ser congruente, ni nada…
Que sólo escriba y que cuente.
Que escriba como si platicara un cuento, una historia y ya.









