¿Quién te enseñó..?

Amarrarnos las agujetas, hablar, leer, caminar…

La mayoría de las cosas que hacemos las aprendimos.

Andar en bicicleta, manejar, comer de cierta forma…

Esas son cuestiones concretas que podemos rastrear de acuerdo a los hábitos de nuestro entorno y a quienes nos criaron: familia, maestros de escuela, amigos.

No somos tan conscientes de que nuestras reacciones emocionales también son mecanismos aprendidos por:

1. Seguir el ejemplo de alguien más, o,

2. Un chiripazo que nos permitió resolver superficialmente algún conflicto, y que nos condicionó para tomarlo en cuenta en el futuro porque funcionó.

No hay mucho problema con reaccionar de manera automática por la vida, pero vale la pena hacer una pausa y explorar cuando algo que nos frustra se repite.

Si existe alguna situación en la que sientes impotencia, es muy práctico dejar de forzar un cambio superficial y empezar por modificaciones en las raíces de tu forma de sentir y actuar.

Una forma de iniciar esta modificación viene a partir de distanciarte de ese algo que duele.

Poderte distanciar se consigue a partir de empezar a preguntar.

Eso ayuda a disminuir dos fórmulas básicas en la repetición de patrones inconscientes que nos lastiman: juzgar y reaccionar.

Una pregunta que ayuda a distanciarse y empezar a resolver tu dolor es:

“¿De quién aprendí esto?”

Como mencione antes, aprendemos por seguir el ejemplo de alguien o porque algo me funcionó en el pasado y quedé condicionado.

¿Quién fue mi maestro?

¿Papá, mamá, abuelos, maestros, hermanos, amigos, parejas, un éxito añejo?

Encontrar a nuestro mentor nos ayuda a distanciarnos. Disminuye la carga emocional y permite el comienzo de una modificación en lo que nos merma sin tanto esfuerzo, pues podemos darnos cuenta que eso que  nos duele no es algo propio, sino adquirido.

Hay multitud de aprendizajes que se heredan sin consciencia.

Muchas de nuestras reacciones se contagiaron a través de generaciones, traemos una carga genética emocional por fórmulas que nuestros abuelos les pasaron a nuestros padres sin que nadie las cuestionara en el fondo; en el mejor de los casos sólo se ejecutó una rebeldía de dientes para afuera: diciendo que yo no sería como mi cuidador, o descuidador según sea el caso.

Si descubres que lo que te duele no es algo exclusivo tuyo, empezarás a quitarte carga, si encuentras quién o qué te enseñó esa reacción que ahora no funciona tan bien, pero que no puedes trascender, comenzarás a ser más consciente, entonces, tus movimientos y resultados serán diferentes.

 

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2 comentarios en “¿Quién te enseñó..?”

  1. A veces aprendo sin querer o bien solo actúo de tal o cual manera porque “así me enseñaron” que debía hacerlo o incluso “así aprendí que no se hacía” o, la última, “aprendí que así quería que se hiciera”
    Algunas cosas se heredan, otras se aprenden y otras tratamos de “desaprenderlas”.
    Me identifiqué mucho con esta entrada.
    Gracias, Doc!

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