Archivos de la categoría Depresión

Compasión contigo

* El siguiente texto es un fragmento de Lo Único que Importa de Neale Donald Walsch.

¿Qué tan alta está la barra?

Hablemos un poco, por favor, de las expectativas. Específicamente, las que te fijas para ti mismo.

[…] ten cuidado de no “fijar la barra” demasiado alta en términos de cómo o cuándo llegar allí. 

[…], todo lo que haces te lleva adelante en la senda de la evolución, así que no te regañes ni te atormentes por no “hacerlo bien” […].

Nada te hará sentir entrampado más rápidamente que esperar lo imposible de ti mismo.

No estás obligado a ser o hacer nada, y nada se exige de ti.

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Malas noticias, buenas noticias.

Muchas cosas no van a salir como yo quiero, espero, ni mejor que mis expectativas…

Lo cual hace que me diga:

Las malas noticias  son:

Vas a perder dinero, te van a rechazar, vas a equivocarte…

Sin embargo, me alivia mucho reconocer las buenas noticias:

NO TE VA A DOLER COMO ANTES.

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¿Quién te enseñó..?

Amarrarnos las agujetas, hablar, leer, caminar…

La mayoría de las cosas que hacemos las aprendimos.

Andar en bicicleta, manejar, comer de cierta forma…

Esas son cuestiones concretas que podemos rastrear de acuerdo a los hábitos de nuestro entorno y a quienes nos criaron: familia, maestros de escuela, amigos.

No somos tan conscientes de que nuestras reacciones emocionales también son mecanismos aprendidos por:

1. Seguir el ejemplo de alguien más, o,

2. Un chiripazo que nos permitió resolver superficialmente algún conflicto, y que nos condicionó para tomarlo en cuenta en el futuro porque funcionó.

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6 libros contra el miedo

Desde hace 1 mes empecé a releer libros que me han acompañado en crisis personales y me permitieron estructurarme a partir de dejar de clavarme con mi entorno, para enfocarme en pensar y sentir cosas agradables.

En general, procuro no ver noticias o redes sociales para evitar empacharme con sobreinformación.

Soy más cuidadoso en estos momentos, reconozco que soy vulnerable a estímulos que me rodean, no importa si inspiran o desalientan,  sé que me van a influir.

De manera natural nuestro sistema nervioso está predeterminado para sentir miedo.

Y las condiciones actuales van a acentuarlo.

Cuando mi cabeza empieza a dibujar en alta definición escenarios de terror en materia de salud o economía, busco algo que me genere claridad y esperanza para moverme y elaborar proyectos o conocerme.

Los libros que a continuación menciono me recuerdan la importancia de cuidar lo que pienso y estrategias para obtener alivio en escenarios de incertidumbre.

Pensaba hacer esta lista y justo una expaciente me escribió hoy para pedirme alguna recomendación. No creo en las coincidencias, así que comparto estos textos con la intención de que así como a mí me organizan en mi interior en momentos de inquietud, otras personas puedan enfocar su atención en elementos que les ayuden a sentirse fuertes y seguras.

 

La ciencia de hacerse rico de Wallace Wattles

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Vitaminas accidentales

En menos de 2 semanas ya me enfermé 2 veces…

No me daba gripa desde agosto del año pasado.

Aún con frío o algún que otro cambio brusco de temperatura por descuido, no me había pasado.

También me encuentro con una llantita en la cintura que no estaba aún con algunos atasques ocasionales.

Eso tampoco había pasado.

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Suelta

Me sorprende lo práctico y fácil que puede resultar alcanzar lo que queremos.

Lo difícil es dejar de ser “lógico” al respecto.

“Querer”, es fácil.  Cualquiera puede querer.

“Esforzarse”, aunque se lea contradictorio, también es fácil. Cualquiera puede esforzarse  y estresarse.

“Quejarse”, es todavía más fácil, y menos funcional aún que “querer” o “esforzarse”.

Lo que es difícil por parecernos contraintuitivo es: SOLTAR, JUGAR, AGRADECER, CELEBRAR.

No creo que sea “malo” querer.

Querer más dinero, querer bajar de peso, querer que alguien nos entienda…

No es malo, es poco práctico.

Lo que me parece súper funcional es:

saber cuando dejar de querer.

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