Archivos de la categoría Dolor

Consecuencias

Una idea que me orienta es la de ser cuidadoso con pensar que:

“hubiera pasado de cualquier modo.”

Dinero que llega inesperadamente, una enfermedad que aparece de pronto, una persona que me traiciona o por el contrario, una ayuda que llega de donde menos imagino…

No son coincidencias. Algo hice antes, o dejé de hacer, que vino a explotarme en este momento en la cara.

Lo que experimento en tiempo real, no creo que sea tanto karma, como física basica:

ACCIÓN- REACCIÓN. 

Seguir leyendo Consecuencias

Tu reglamento personal

El dolor, la angustia, la tristeza, el caos…

…son maestros notables.

Sus lecciones son profundas, nos obligan a atender, a enfocarnos, a ser presentes, a ser conscientes.

Cuando algo nos lastima de una manera que no podemos justificar, tenemos una brújula personal que nos posibilita la construcción de un reglamento hecho a nuestra medida.

Seguir leyendo Tu reglamento personal

Ilusión Fascinación Decepción

Creo que reconocer este ciclo cotidiano en nuestra vida nos puede ahorrar sufrimiento:

Ilusión – fascinación – decepción

Así como hay estaciones en el año, así se da este proceso en nuestra vida, y vamos a sentir mucho dolor innecesario si intentamos aferrarnos a uno de esos momentos.

Seguir leyendo Ilusión Fascinación Decepción

Una ventaja de la decepción

Ilusionarnos nos inspira, eso permite movimiento, pero en algún momento, esa inspiración se vuelve miedo a perder la ilusión original.

Sucede entonces una crisis, rechazamos el cambio.

Y entre más  lo negamos, peor nos sentimos.

Estar abiertos a una decepción consciente, por el contrario, permite integrar. Las expectativas se vuelven menos elevadas y, en consecuencia, el apego por una circunstancia concreta, no tendrá un aterrizaje tan brusco cuando la ilusión original no sea afín con nuestros deseos.

Seguir leyendo Una ventaja de la decepción

¿Qué aprendo?

Continuo con las herramientas para encontrar alivio a partir del acto de preguntar.

Ya había mencionado cómo preguntar “¿Qué gano?”, en una experiencia que de entrada nos deja vulnerables, es un recurso para mover atención, y que a partir del cambio de perspectiva que permite esta cuestión, podemos romper un sufrimiento que se vuelve exponencial, aún cuando puede que ya haya concluido un acontecimiento que nos causó dolor.

Una pregunta que va más lejos aún, es:

“¿Qué aprendo?”

 

Seguir leyendo ¿Qué aprendo?