Archivos de la categoría Ansiedad

¿Quién te enseñó..?

Amarrarnos las agujetas, hablar, leer, caminar…

La mayoría de las cosas que hacemos las aprendimos.

Andar en bicicleta, manejar, comer de cierta forma…

Esas son cuestiones concretas que podemos rastrear de acuerdo a los hábitos de nuestro entorno y a quienes nos criaron: familia, maestros de escuela, amigos.

No somos tan conscientes de que nuestras reacciones emocionales también son mecanismos aprendidos por:

1. Seguir el ejemplo de alguien más, o,

2. Un chiripazo que nos permitió resolver superficialmente algún conflicto, y que nos condicionó para tomarlo en cuenta en el futuro porque funcionó.

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¿Por qué somos contradictorios?

Hay una frase que escucho con relativa frecuencia en terapia con mis pacientes y la vivo con todavía más frecuencia en mi interior:

Ni yo me entiendo.

Esto sucede cuando decimos una cosa y hacemos otra, o cuando digo que quiero algo pero le encuentro defectos o pretextos.

Le voy a llamar el Síndrome del inconforme.

¿Cuáles son sus síntomas?

1. Es más fácil verlo en los demás que en uno mismo.

2. Constante indecisión.

3. Insatisfacción crónica.

4. Sentimiento de estancamiento.

 

 

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Angustia buena, angustia mala

Hace unos años una maestra me explicaba que no existía “envidia de la buena”; la envidia es envidia, y tiene un carácter destructivo.

Más para el que la siente, que para quien la provoca.

Aún así, somos humanos y es parte de nuestra naturaleza sentir envidia, ya toca a cada quien decidir que hace con esa emoción, si se queda con su esencia destructiva o la vuelve inspiración o una herramienta para vincularse. Seguir leyendo Angustia buena, angustia mala

Quédate con la duda

Tiene mucho que le digo a mis pacientes algo que creo que es saludable:

Evita la incertidumbre.

Entiendo por incertidumbre estar entre dos posibilidades o más en nuestra cabecita.

Insisto en evitar la incertidumbre porque es la raíz de la emoción más desagradable que conozco: la angustia.

Sin embargo,  hace un par de meses me encuentro con una idea que de alguna manera descalifica ese consejo que doy con el mismo objetivo: disminuir la angustia y sentir más paz o felicidad en la vida cotidiana.

Ese principio es:

Quédate con la duda. Seguir leyendo Quédate con la duda

Cómo dejar de abrumarme

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¿Cómo dejar de abrumarme?

Se me ocurrió esta pregunta, porque pasmarme y llenarme de pensamientos que me impiden tomar acción es una experiencia más cotidiana de lo que quisiera.

 

Hace unos meses obtuve una estrategia que no había definido como respuesta a esa pregunta y la aclaré al subir la pared de la foto, pared que al verla me parecía intimidante.

Vuelvo a la pregunta: “¿Cómo dejar de abrumarme?”, es más, parto la pregunta en preguntitas:

¿Cómo logro ir más allá de ensayar el fracaso una y otra vez en mi cabeza?

¿Cómo  dejar de complacer las expectativas que creo, y que a lo mejor ni tienen, las personas de mí?

¿Cómo ir más lejos de lo que parece una tarea larguísima o complicada?

¿Cómo soltar mis fantasmas del pasado y mis cicatrices, más emocionales que físicas?

¿Cómo moverme con la curiosidad de un niño que juega, en vez de con la parálisis de un anciano que teme caerse y hacerse pedacitos? Seguir leyendo Cómo dejar de abrumarme

Los 3 principios para disminuir la angustia

Hace un tiempo una persona llegó a mi consultorio con una angustia que la desorganizaba por completo. Pasaba un momento muy complicado por concluir una relación de pareja, a lo que cabía agregar la falta de trabajo y el sentimiento de vulnerabilidad que genera sentirte sin un ingreso.

 

Una pregunta frecuente de este paciente durante mucho tiempo era: “¿Algún día dejaré de sentir esto?”

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