“NO TE AFECTAN LOS ACONTECIMIENTOS, SINO LA INTERPRETACIÓN QUE HACES DE ELLOS.”
“NO TE AFECTAN LOS ACONTECIMIENTOS, SINO LA INTERPRETACIÓN QUE HACES DE ELLOS.”

Hace un tiempo una persona llegó a mi consultorio con una angustia que la desorganizaba por completo. Pasaba un momento muy complicado por concluir una relación de pareja, a lo que cabía agregar la falta de trabajo y el sentimiento de vulnerabilidad que genera sentirte sin un ingreso.
Una pregunta frecuente de este paciente durante mucho tiempo era: “¿Algún día dejaré de sentir esto?”
Si sientes angustia, tristeza, dolor, enojo, ¿no resulta frustrante escuchar: “échale ganas”?
A mí me sucede que si me siento mal, y escucho algun consejo de ese tipo con buena voluntad pero con poca empatía, me siento peor.
Hace unos meses me di cuenta de algo que funciona más. Si me siento mal, en lugar de sentirme bien,


De un tiempo para acá no deja de sorprenderme cómo buscamos controlar las emociones de una manera que no da resultados.
Los pacientes que llegan a terapia tienen la intención de dejar de sentir un malestar (ansiedad, celos, tristeza, vacío…).
Conforme la emoción se vuelve más intensa, más se trata de reprimir. En algunas ocasiones funciona, con sus respectivos desequilibrios y costes, pero la mayoría de las veces no.
Las emociones tienden a ser automáticas y espontáneas. No van de la mano con el control, pero sí con la consciencia.
Seguir leyendo Por qué sirve exagerar las emociones
Anoche platicaba con un paciente y me di cuenta de una experiencia similar que atravesaba y se asemejaba a lo que me compartió en terapia la persona que atendí antes de él.
Estamos programados para luchar, para “echarle ganas”.