¿Comodidad o alivio?

Una solicitud frecuente que hallo en el consultorio (y que yo mismo me demando) es:

Quiero estar bien.

El problema con esta frase es su ambigüedad, pues: ¿Qué es “estar bien”?

La respuesta más sencilla es: quiero dejar de sentir algo desagradable, llámese: dolor, tristeza, angustia, vacío…

Hoy me aclaró una maestra este tema del “estar bien”.  Al empezar le dije que me había llevado de la clase anterior, buscar un lugar para permanecer “cómodo“.

Ahí me aclaró que se refería a “alivio” no a comodidad. Comenzó una explicación muy interesante acerca de cómo sobrestimamos la comodidad, lo que se vuelve  la “zona de comfort”, experiencia que muchas veces no tiene mucho de confortable y sí mucho de costumbre.

Alivio implica sentir y creo que muchas veces en nuestra búsqueda de “quiero estar bien”, lo que pretendemos es un analgésico que nos quite desde el dolor de cabeza hasta el dolor emocional.

A veces el alivio, me decía mi maestra, supone además de sentir, también una incomodidad transitoria: un dolor. Póngase de ejemplo vomitar, que si bien es una experiencia muy desagradable también alivia. En mi campo lo veo con soltar una dependencia, vendrá un síndrome de abstinencia, incómodo, pero también vendrá la paz.

Me dejó pensando en qué es lo busco en realidad en momentos malos, ¿quiero sentirme bien, quiero anestesiarme, o quiero aliviarme?

Creo que la diferencia entre ese “estar bien” genérico y el alivio suponen consciencia y permanencia. La comodidad puede seducirnos con una distracción a corto plazo, que descuide una armonía que en el fondo buscamos y merecemos.

Hay una par de frases que me gustan y  van en la misma línea que ese contraste entre alivio y comodidad, la primera dice: “el enemigo de lo mejor, no es lo malo, es lo bueno”, la segunda es: “el enemigo de lo extraordinario, es lo ordinario”.

Más sobre la fuente de esta entrada en el siguiente post de mi maestra que se llama:

El cuerpo como protesta.

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6 thoughts on “¿Comodidad o alivio?”

  1. Vaya, Doc!!! Qué gran entrada acabas de escribir… mucho por lo que sabes estoy pasando… el “sentirme bien” en una zona en la que definitivamente no iba a “aliviarme”… el costo de la incomodidad en la que transitamos cuando buscamos aliviarnos a veces es alto pero, definitivamente es una inversión y no un gasto.

    Gracias por compartir esto!!!

    Saludos!

  2. Leí las dos redacciones la tuya y la de tu maestra, son impresionantes ambas, me gustaron mucho y me dejan como todo algo en que pensar.

    Muchas gracias por seguir compartiendo estos escritos con nosotros.

    Saludos!
    Miriam

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