No recuerdo donde leí o escuché:
Un corazón roto está abierto para permitir la entrada del amor.
No recuerdo donde leí o escuché:
Un corazón roto está abierto para permitir la entrada del amor.
Es raro. Nos enseñan a levantarnos, nos enseñan a luchar, pero no nos enseñan a fracasar, a caer, a rendirnos.

Ojo: cualquiera de los verbos que acabo de mencionar: fracasar, caer y rendirse implican un movimiento previo.

Resultó ser una paciente con la que tuve sesión de terapia hace un par de días.
Ella quita la angustia y la culpa de inmediato.
Le dije que si se enteraban mis pacientes me quedaría sin trabajo. Seguir leyendo La mejor psicóloga de México
Me intrigan las contradicciones y como conciliarlas, por eso el título previo de “Gracias incomodidad” y ahora “El placer de equivocarse”.

Hace unos días platicaba con una amiga acerca de mi trabajo con los pacientes.
Le compartía qué estrategias uso para ayudarlos a sobrellevar emociones desagradables.
De repente, me salió con una pregunta que me tomó desprevenido:
“¿Y PONES EN PRÁCTICA EN TU VIDA LO QUE LE DICES A TUS PACIENTES?”
Seguir leyendo Psicólogo y terapia para resolver ruptura de pareja
Un tema en el que insisto en terapia es el de ser muy cautos con querer eliminar una sensación desagradable.
El dolor, la tristeza, la angustia, la desesperación, no son malas experiencias, son incómodas, pero son una guía.

Seguir leyendo El dolor no es malo
Hace un tiempo escribí una entrada que aludía a la mejor película de terror que podríamos encontrar, la que nos inventamos en nuestra cabeza con fantasías de catástrofe en momentos de desesperación.
Es muy frecuente que al vivir incertidumbre, nos preparemos en cabeza y corazón para el peor escenario: simple supervivencia.


De un tiempo para acá no deja de sorprenderme cómo buscamos controlar las emociones de una manera que no da resultados.
Los pacientes que llegan a terapia tienen la intención de dejar de sentir un malestar (ansiedad, celos, tristeza, vacío…).
Conforme la emoción se vuelve más intensa, más se trata de reprimir. En algunas ocasiones funciona, con sus respectivos desequilibrios y costes, pero la mayoría de las veces no.
Las emociones tienden a ser automáticas y espontáneas. No van de la mano con el control, pero sí con la consciencia.
Seguir leyendo Por qué sirve exagerar las emociones
En contraste con el escrito anterior que brinda motivos para mentir.

Este escrito explica por qué decimos la verdad.