¿Cómo distingo el dolor de romper mis patrones y crecer, del dolor que me pide alejarme de algo o protegerme?

¿Cómo distingo el dolor de romper mis patrones y crecer, del dolor que me pide alejarme de algo o protegerme?

Los dedos no tienen músculos, se componen de tendones, y éstos tardan más en recuperarse que aquellos.
Confirme este dato cuando empezó a dolerme el índice izquierdo.
Tuve que dejar de escalar por 2 semanas y media y empezar de a poquito.
Primera reacción: miedo a perder lo ganado entrenando, segunda: ver de qué manera podía seguir haciendo ejercicio, tercera: resignarme a dejar de entrenar cuando por terco vi que el dolor se incrementaba y se extendía al hombro por distribuir mi peso de una manera no muy adecuada…
Este proceso me llevo a tener presente que hay 2 formas de escalar, y escribo esta entrada porque creo que eso puede aplicarse a la vida en sus diferentes sectores para evolucionar por ellos:
la expresion dinámica y la expresión estática.

El dolor, la angustia, la tristeza, el caos…
…son maestros notables.
Sus lecciones son profundas, nos obligan a atender, a enfocarnos, a ser presentes, a ser conscientes.
Cuando algo nos lastima de una manera que no podemos justificar, tenemos una brújula personal que nos posibilita la construcción de un reglamento hecho a nuestra medida.
El lunes una paciente me hizo esta pregunta:
¿Cuánto dura el dolor?
A ella le contesté lo que pienso de las emociones desagradables que se reflejan en preguntas parecidas como:
“¿hasta cuándo dejaré de sentir angustia?”, “¿cuándo dejará de afectarme?”, “¿cuándo volveré a sentirme bien?, “¿cuándo dejaré de pensar en él / ella?”
La respuesta fue:
Entre más luches por:
esa emoción que tanto sientes que te lastima, más durará.
Una solicitud frecuente que hallo en el consultorio (y que yo mismo me demando) es:
Quiero estar bien.
El problema con esta frase es su ambigüedad, pues: ¿Qué es “estar bien”?
La respuesta más sencilla es: quiero dejar de sentir algo desagradable, llámese: dolor, tristeza, angustia, vacío… Seguir leyendo ¿Comodidad o alivio?
No recuerdo donde leí o escuché:
Un corazón roto está abierto para permitir la entrada del amor.
Un tema en el que insisto en terapia es el de ser muy cautos con querer eliminar una sensación desagradable.
El dolor, la tristeza, la angustia, la desesperación, no son malas experiencias, son incómodas, pero son una guía.

Seguir leyendo El dolor no es malo

De un tiempo para acá no deja de sorprenderme cómo buscamos controlar las emociones de una manera que no da resultados.
Los pacientes que llegan a terapia tienen la intención de dejar de sentir un malestar (ansiedad, celos, tristeza, vacío…).
Conforme la emoción se vuelve más intensa, más se trata de reprimir. En algunas ocasiones funciona, con sus respectivos desequilibrios y costes, pero la mayoría de las veces no.
Las emociones tienden a ser automáticas y espontáneas. No van de la mano con el control, pero sí con la consciencia.
Seguir leyendo Por qué sirve exagerar las emociones