Estático para no ser dinámico

Los dedos no tienen músculos, se componen de tendones, y éstos tardan más en recuperarse que aquellos.

Confirme este dato cuando empezó a dolerme el índice izquierdo.

Tuve que dejar de escalar por 2 semanas y media y empezar de a poquito.

Primera reacción: miedo a perder lo ganado entrenando, segunda: ver de qué  manera podía seguir haciendo ejercicio, tercera: resignarme a dejar de entrenar cuando por terco vi que el dolor se incrementaba y se extendía al hombro por distribuir mi peso de una manera no muy adecuada…

Este proceso me llevo a tener presente que hay 2 formas de escalar, y escribo esta entrada porque creo que eso puede aplicarse a la vida en sus diferentes sectores para evolucionar por ellos:

la expresion dinámica y la expresión estática.

La dinámica es agresiva, se dan jalones o saltos bruscos, se puede avanzar con muchas rapidez. Sus movimientos requieren a veces más decisión que fuerza, si uno duda tantito no llegará al agarre que se considera, porque la gravedad te va a bajar en el momento que empieces a moverte. Se ven muy bien los movimientos y es catártica si quieres desahogar alguna mala vibra…

Sin embargo, la escalada dinámica tiene dos debilidades: por un lado, consume demasiada energía. No es sostenible para un entrenamiento prolongado, ni para rutas largas. Por otro lado, se incrementa el riesgo de lesiones al ejecutar movimientos que implican demasiada fuerza.

En contraste, la escalada estática, es muy eficiente, puede rayar en lo elegante. Si lo haces con conciencia, puedes repetir movimientos en rutas casi sin cansarte. “Estática” es un decir, en realidad, la mayor parte del tiempo hay desplazamiento, sólo que es preciso y cuidadoso. Aunque se pretende que no haya titubeo, no es una escalada tan celosa como la dinámica si uno se toma su tiempo, habrá ocasiones en las que uno puede estar inmóvil sin caerse con muy poco esfuerzo.

Una forma de escalar no está peleada una con otra. Se complementan.

Habrá veces que sólo podrás sacar algunos tramos con “dinámicos” o que querrás usarlos para jugar.

Habrá otras ocasiones, la mayoría, en que no necesites tantos recursos para ejecutar algo.

Descubro algo interesante en medio de la bruma de lesiones, desconfianza y autoreproches:

que aún con limitaciones reales, uno puede volverse muy creativo y hacer con poco, más que antes si se tiene presente la escalada estática.

Me sorprendió que podía hacer rutas con más facilidad que antes, si me volvía muy cuidadoso de lastimar un hombro y un dedo que se recuperan.

En lugar de sacar provecho de fuerza, velocidad y decisión, me enfoco en escalar con más inteligencia, buscando más eficiencia, con menos esfuerzo aunque no se vea o sienta tan espectacular.

Pongo atención en estudiar la ruta que voy a escalar, en cuidar mi centro de gravedad, en tomarme mi tiempo, en acomodar y sentir todo mi cuerpo, y en usar más mis pies y piernas, en lugar de sólo pensar en apretar fuerte y subir rápido.

Aprendo el valor del dolor, y las limitaciones con una escalada menos cavernícola.

De momento disfruto mucho la expresión estática, y pienso que aunque no me encanta tener unos tendones y articulaciones resentidos, de no ser por esta fragilidad no aprendería a ser más cuidadoso con aprender en crisis y con la administración de mis recursos.

Así como pasa con tendones lastimados, también he tenido muy buenos maestros y cuyas valiosas lecciones no he olvidado aunque no me han encantado, cuando me he roto el corazón o cuando he quebrado mi bolsillo.

Ahí aprendo los beneficios de un amor estático, de una economía simplista, de una vida esencial que busca alejarse por un rato de los beneficios ambiguos, el perfeccionismo y la voracidad.

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2 comentarios en “Estático para no ser dinámico”

  1. A veces, cuando te leo siento que estoy en la sección de horóscopos del periódico. Me gusta encontrarle sentido a tus lecturas conforme lo que estoy atravesando en el momento en mi vida y me gusta quedarme las lecciones para el futuro.

    Ahora mismo estoy valorando si debo emplear la fuerza bruta u ocupar el camino más o menos conocido que -de momento- no me exigirá tanto desgaste físico como ocuparé mental y emocional.

    Gracias, Doc.

    1. A veces el contraste de la fuerza bruta no es lo familiar, pero si probar con delicadeza y lentitud nuevas posibilidades.

      Ahí vas a encontrar confianza, nuevas estrategias y una reserva de energía para movimientos explosivos posteriores en la vida.

      Gracias por comentar Soledad!

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