
Esa frase me la compartió mi hermana.
Me dijo que su esposo y ella la toman como referencia para enseñar a mi sobrino.
No la conocía, pero me pareció esencial y práctica.

Esa frase me la compartió mi hermana.
Me dijo que su esposo y ella la toman como referencia para enseñar a mi sobrino.
No la conocía, pero me pareció esencial y práctica.

Una imagen que me ayuda a gestionar mis emociones para encontrar claridad cuando algo no se siente cómo quisiera, supone en considerar una relación con ellas como con el cuerpo físico.
El cuerpo físico necesita alimentarse.
Lo mismo sucede con nuestro cuerpo emocional.
Es una pregunta que se me ocurrió durante un curso.
Me sorprendió, después de escribirla en una pared de mi casa y leerla con frecuencia, darme cuenta que me generaba una vida ligera con más tiempo, energía y dinero.

Buscar: estar bien, ser feliz, no sentirme mala persona, tener una buena autoestima, estar equilibrado…
Son formas ambiguas en que busco el alivio o la satisfacción. Su intención es legítima, por desgracia entre más busco esas experiencias, más autocrítico me volveré.
De esa paradoja viene el título de esta entrada.
Me doy cuenta que el proceso de conocerme, implica asumir esa parte juzgona e inconforme con la que me educaron mis papás, mis maestros y mi religión de niño, que después arraigó en mi interior de adolescente y que se cristalizó de adulto.

Una idea que me orienta es la de ser cuidadoso con pensar que:
“hubiera pasado de cualquier modo.”
Dinero que llega inesperadamente, una enfermedad que aparece de pronto, una persona que me traiciona o por el contrario, una ayuda que llega de donde menos imagino…
No son coincidencias. Algo hice antes, o dejé de hacer, que vino a explotarme en este momento en la cara.
Lo que experimento en tiempo real, no creo que sea tanto karma, como física basica:
ACCIÓN- REACCIÓN.

El otro día una amiga me contaba que en un curso que tomó una de las activida consistía en escribir tus tres valores principales.
Ella escribió la salud como valor primario.
Al momento de compartir lo que habían anotado, los valores comunes eran: excelencia, seguridad, familia, estabilidad, perseverancia, disciplina, trabajo, liderazgo, honestidad…
Pero nadie más tenía esa consciencia de la salud como un valor, como algo que se cultiva, orienta, y se vuelve un eje para nuestras decisiones.

Los dedos no tienen músculos, se componen de tendones, y éstos tardan más en recuperarse que aquellos.
Confirme este dato cuando empezó a dolerme el índice izquierdo.
Tuve que dejar de escalar por 2 semanas y media y empezar de a poquito.
Primera reacción: miedo a perder lo ganado entrenando, segunda: ver de qué manera podía seguir haciendo ejercicio, tercera: resignarme a dejar de entrenar cuando por terco vi que el dolor se incrementaba y se extendía al hombro por distribuir mi peso de una manera no muy adecuada…
Este proceso me llevo a tener presente que hay 2 formas de escalar, y escribo esta entrada porque creo que eso puede aplicarse a la vida en sus diferentes sectores para evolucionar por ellos:
la expresion dinámica y la expresión estática.
¿Por qué es tan fácil dar consejos y opiniones…
… y por qué tan difícil ser congruente?

Creo que cuando siento algo que me rebasa pierdo la sensación de pisar tierra firme.
Cuando hay incertidumbre o evasión dejo de sentifme dueño de mí.
Ahí me vuelvo esclavo.
El siguiente texto es una adaptación de un capítulo de The Bullet Journal Method de Ryder Carroll:

IMPERFECCIÓN
Hay una grieta en cada cosa,
así es como se filtra la luz.
-LEONARD COHEN
Seguir leyendo “Imperfección” de Bullet Journal Method de Ryder Carrol