Hay 3 libros que me hicieron feliz:
La Ecuación de la Felicidad de Neils Pasricha:

El Algoritmo de la Felicidad de Mo Gawadat:

Y Diseña tu Felicidad de Paul Dolan:

Hay 3 libros que me hicieron feliz:
La Ecuación de la Felicidad de Neils Pasricha:

El Algoritmo de la Felicidad de Mo Gawadat:

Y Diseña tu Felicidad de Paul Dolan:

Sí hay algo seguro en la vida, es el cambio.
Y parte del cambio implica pérdidas.
Vamos a perder seguridad, confianza, salud, relaciones importantes, cosas que nos costó trabajo conseguir.
Y perder algo duele…
Pero evadir o negar una pérdida que puede suceder dolerá más.
No es mi intención con lo que escribo aquí estimular la paranoia predeterminada que fantasea con catástrofes que a lo mejor no suceden.
Sí es mi propósito generar consciencia de que el cambio y la pérdida son parte natural del proceso de vivir y que si nos entrenamos en nuestro músculo de desapego podremos movernos sin tanta angustia.
Puede que haya dolor y tristeza, pero remordimiento o miedo son más fáciles de prevenir de lo que podemos imaginar…
…Siempre y cuando tengamos ejercitado nuestro músculo de desapego.

Estas 2 preguntas se resumen en:
¿Agrega valor a tu vida?
Ese es el criterio de la tendencia al minimalismo.

Ya había escuchado un poco de este movimiento, pero algo que me hizo comprar el libro de la foto fue que va más allá de disolver la acumulación innecesaria de cosas…
También plantea la eliminación de pensamientos y emociones que ni nos hacen felices, ni necesitamos.
Durante mucho tiempo me peleé con la idea:
“No te compares”
También con sus derivados: “De nada sirve compararte”, “Cada quien es único”…
Y entre más trataba de alinearme con esa intención de no compararme, más me frustraba, porque seguía comparándome, pero con el agregado de sentirme defectuoso por no poder seguir el “sentido común”.
La idea de que “debería dejar de compararme”, sólo arraigaba esa experiencia: más me comparaba.

En frecuencia, la lista que presento a continuación representa los motivos de porqué yo he ido con un psicólogo o porqué me han buscado:
1. Para orientarnos.
2. Para desahogarnos.
3. Para sentirnos escuchados.
4. Para mejorar nuestra comunicación / relación con otros.
5. Para mejorar la relación con nosotros mismos.
6. PARA ESCUCHARNOS.

Amarrarnos las agujetas, hablar, leer, caminar…
La mayoría de las cosas que hacemos las aprendimos.
Andar en bicicleta, manejar, comer de cierta forma…
Esas son cuestiones concretas que podemos rastrear de acuerdo a los hábitos de nuestro entorno y a quienes nos criaron: familia, maestros de escuela, amigos.
No somos tan conscientes de que nuestras reacciones emocionales también son mecanismos aprendidos por:
1. Seguir el ejemplo de alguien más, o,
2. Un chiripazo que nos permitió resolver superficialmente algún conflicto, y que nos condicionó para tomarlo en cuenta en el futuro porque funcionó.


Hay una frase que escucho con relativa frecuencia en terapia con mis pacientes y la vivo con todavía más frecuencia en mi interior:
Ni yo me entiendo.
Esto sucede cuando decimos una cosa y hacemos otra, o cuando digo que quiero algo pero le encuentro defectos o pretextos.
Le voy a llamar el Síndrome del inconforme.
¿Cuáles son sus síntomas?
1. Es más fácil verlo en los demás que en uno mismo.
2. Constante indecisión.
3. Insatisfacción crónica.
4. Sentimiento de estancamiento.
En un libro de Ernie J. Zelinski, El Éxito de los Perezosos, el autor enfatiza establecer la definición personal de éxito.

Al estar frente al espejo veremos a una persona.

Sin embargo, en nuestro interior somos recuerdos, momentos de vida, interpretaciones, hábitos, reacciones a situaciones concretas, roles…
Un conjunto heterogéneo que no siempre está en armonía.
Uno de tantos elementos que nos parte en pedacitos es el tiempo. De esta forma, tenemos un yo pasado en la memoria, un yo presente que es consciencia pura del momento y un yo futuro que se esboza en fantasías, miedos y proyectos.

Algo que jamás había escuchado y una gran lección que me ha dado la escuela fueron estas 2 palabras:
“Ganancias Secundarias“.
Ese termino se refiere a beneficios inconscientes que conseguimos aún cuando a un nivel superficial sentimos que no podemos romper hábitos o patrones que nos frustran.
En un sentido integral, el autosabotaje no existe, y esto se evidencia cuando sin querer nos encontramos con una decepción frecuente.
Una frase que ilustra el proceso de tropezar con la misma piedra menciona:
Una vez es accidente,
Dos es sabotaje,
Tres veces, es arte.