Archivos de la categoría Depresión

Pies silenciosos

Me parece fascinante y práctico rastrear la esencia de algunas actividades que me gustan; el pedacito que puede generar grandes resultados con poco esfuerzo.

En los últimos 2 meses en medio de miedo, achaques, somatizaciones y lesiones le bajé a la escalada…

A diferencia de otras veces en las que me frustro y pienso que perderé lo ejercitado por la pausa…

Ahora el miedo a estar enfermo, dirigió mi atención a algo menos superficial que el ejercicio y aclarar mis temas de salud.

Seguir leyendo Pies silenciosos

Entrenas aunque no te des cuenta.

“No hay un mal entrenamiento”.

Es una idea recurrente que ya he mencionado antes y que me ayuda a moverme cuando no ando al 100, cuando me lesiono, cuando pierdo dinero, cuando suelto hábitos que me enriquecen.

 

“No hay un mal entrenamiento”, se refiere a que una vuelta a la calle, 1 peso ahorrado, un acercamiento torpe en un momento de silencio resentido… son ejecuciones que para mi parte lógica no tienen sentido, pero que a la parte emocional le brindan 2 beneficios:

1) identidad, a partir de una acción concreta, y:

2) inercia, para dar continuidad a algo que se mermó o arranque a algo que parece abrumador.

 

Hace unas semanas me encontré con un agregado a la idea de que no hay mal entrenamiento…

En realidad siempre hay un entrenamiento, sólo que no vemos hacia dónde se orienta la inercia. Si compro, dejo de ahorrar; si soy indiferente, dejo de ser empático. Siempre hay un hábito que se cultiva con acción  u omisión.

Psicólogo de México DF describe cómo entrenamos aunque no nos demos cuenta.

Seguir leyendo Entrenas aunque no te des cuenta.

¿Cómo te mira alguien que te aprecia?

El uso inconsciente de la tecnología para hacernos sentir miserables, es más frecuente de lo que imaginamos.

Poner a nuestro mundo interno en su lado más obscuro: inseguridad, miedo, envidia… a competir con escaparates digitales editados, es una constante en este automaltrato.

Seguir leyendo ¿Cómo te mira alguien que te aprecia?

Cuando no sepas qué hacer.

Procuro escribir cada día en la mañana, es muy raro que no lo haga. Algo surge la mayoría de las veces: recuerdos, frustraciones, gratitudes, aprendizajes, alguna rumiación…

Y si llego a quedarme frente a la libreta, con el café sin saber qué poner más allá de número a la página o la fecha del día, me ayuda mucho lo siguiente:

Austin Kleon y su lista de gratitud y de petición, en el libro Keep Going.

Seguir leyendo Cuando no sepas qué hacer.

Aprovecha la inercia de las preguntas.

Una herramienta que subestimamos para pausar el sufrimiento es la pregunta.

Sólo que así como es un instrumento de alivio, también puede serlo de automaltrato, en consecuencia, también un elemento que si usamos sin atención termina por hacernos sentir peor.

Pienso en 3 maneras de cuestionar, de éstas, hay un par que van a elevar nuestro ánimo en momentos vulnerables:

1. Preguntas reclamo.

2. Preguntas refugio.

3. Preguntas inspiradoras.

Voy a empezar por describir la preguntas que nos lastimaran y pasaré después a describir las que pueden pausar el malestar y después las que pueden mejorar nuestra disposición.

Seguir leyendo Aprovecha la inercia de las preguntas.

Una ventaja de la decepción

Ilusionarnos nos inspira, eso permite movimiento, pero en algún momento, esa inspiración se vuelve miedo a perder la ilusión original.

Sucede entonces una crisis, rechazamos el cambio.

Y entre más  lo negamos, peor nos sentimos.

Estar abiertos a una decepción consciente, por el contrario, permite integrar. Las expectativas se vuelven menos elevadas y, en consecuencia, el apego por una circunstancia concreta, no tendrá un aterrizaje tan brusco cuando la ilusión original no sea afín con nuestros deseos.

Seguir leyendo Una ventaja de la decepción

Juicios, expectativas e ideales = infelicidad garantizada

Compararme

 

Es una de las acciones que tienen la mayor frecuencia para hacerme sentir mal.

No es fácil, y probablemente ni siquiera posible, no compararnos, con otros y con nosotros mismos en otros momentos de nuestra vida.

Seguir leyendo Juicios, expectativas e ideales = infelicidad garantizada

Está bien no estar bien

La naturaleza es cíclica, se compone de opuestos.

Y nosotros, en tanto que seres orgánicos, también tenemos contrastes.

A eso me refiero con la idea de que está bien no estar “bien”, todo el tiempo.

Estar bien crónicamente sería como el calentamiento global, un extremo distorsionado que terminaría por generar estragos.

Seguir leyendo Está bien no estar bien

Lo que necesito.

Es frecuente que piense o sienta que “necesito” algo, cuando puede que sea un “quiero”, que si le rasco más a fondo, en realidad es un capricho…

Que ni siquiera quiero, y mucho menos necesito.

Es muy poco lo que necesito para sobrevivir:

1. Respirar.

2. Agua.

3. Comida.

4. Ir al baño.

5. Sueño.

6. Ropa que me proteja del clima

 

Fuera de esos 5 esenciales, que entrarían por definición en la categoría de NECESIDAD, hay unas cuantos procesos que me conviene (no “tengo”, “no debería”) cultivar como “QUIEROS” para dirigirme hacia un sentimiento de paz y satisfacción:

1. Cuidado de mi salud.

2. Aprender a escucharme y confiar en mi intuición.

3. Definir cuáles son mis pocos valores personales clarísimos según mi experiencia, mis fortalezas y mis cicatrices.

4. Cultivar relaciones con personas significativas que me enriquecen.

5. Expresarme.

Seguir leyendo Lo que necesito.