Y lo fácil difícil.


Sostener no es cargar.
Fue una idea que nos dio una maestra en clase de baile.

Hay momento para sembrar y otro para cosechar. Hay ocasión para moverse y otra para restaurar, de tal modo que el desarrollo sea fluido y sustentable, incluso exponencial.
Pero creo que uno de mis mayores sesgos es no saber parar cuando llevo rato haciendo algo y veo que los resultados no son simetricos con la cantidad de energía invertida.

Es una idea que me vuelve más atento y menos crítico.
Así como es fácil dar o recibir consejos cuando no estoy involucrado en algo, mi sentido común surgirá con facilidad en mi yo futuro.
Sin proponerme descubro, aunque es un reto constante, que la manera más pronta de tramitar una sensación que no me gusta supone hacer las paces con ella.
Primero en la lógica, el concepto puede ser extravagante, pero en momentos de mucha fragilidad el cerebro está abierto a opciones. El segundo filtro que aparecerá antes del alivio implica a la ejecución.
Al no haberme rendido al dolor, la tristeza o a la ansiedad, es natural que no sepa cómo se puede realizar esta entrega a la emoción.

Indecisión, inconformidad y culpa: esas son mis 3 tendencias.

A partir de escribir y revisar, agregando lo que escucho con pacientes, me resultó liberador darme cuenta de esas 3 intentos de huida, que terminan por volverse 3 reciclajes.
Una idea que me parece muy simple y practica consiste en dame cuenta que me muevo desde el miedo o el amor.
Todas las diversas reacciones que pueda manifestar vienen de esta dicotomía.

Escalando, en el baile, en la bici, alguna vez corriendo… parte de disminuir el esfuerzo y fluir implica confiar en la gravedad.
Si uno sigue esta inercia natural, puede reducir fricciones y encontrar más placer en esas actividades.
No sólo es mejorar desempeño, sino reconciliarse con el “fracaso”. Es decir, hacer cualquier experiencia arriba mencionada implica que de un momento a otro habra una caída, es parte de la estadística de la ejecución.
Aceptar la caída como parte de un movimiento, no es pesimismo, es consciencia.

Una imagen que me ayuda a gestionar mis emociones para encontrar claridad cuando algo no se siente cómo quisiera, supone en considerar una relación con ellas como con el cuerpo físico.
El cuerpo físico necesita alimentarse.
Lo mismo sucede con nuestro cuerpo emocional.
Creo que cuando siento algo que me rebasa pierdo la sensación de pisar tierra firme.
Cuando hay incertidumbre o evasión dejo de sentifme dueño de mí.
Ahí me vuelvo esclavo.