Es normal ser anormal

Sin proponerme descubro, aunque es un reto constante, que la manera más pronta de tramitar una sensación que no me gusta supone hacer las paces con ella.

Primero en la lógica, el concepto puede ser extravagante, pero en momentos de mucha fragilidad el cerebro está abierto a opciones. El segundo filtro que aparecerá antes del alivio implica a la ejecución.

Al no haberme rendido al dolor, la tristeza o a la ansiedad, es natural que no sepa cómo se puede realizar esta entrega a la emoción.

Portada del libro: “Unscripted” de MJ de Marco

Me preguntan con frecuencia a qué me refiero con abrazar, explorar o saborear un sentimiento que es desagradable con la intención de trascenderlo.

Una paciente tuvo la genialidad de ponerle nombre al inicio de ese proceso.

Viene a partir del reonocimiento que es normal ser “anormal”.

Es decir: es normal sentirme inadecuado.

Es normal ser crítico, juzgarme, sentirme infantil o avergonzado.

Es normal cuestionar mis decisiones pasadas.

Es normal aferrarme a mis expectativas y juicios.

Es normal no querer cambiar si no hay mucho dolor.

Es normal que me preocupe lo que los demás piensen o digan.

Reconocer esta normalidad más que justificar mi parte visceral, tiene el propósito de darme cuenta de ese sector para integrarlo, conocerlo y cuidarlo; para que sepa escucharlo sin que llegue a umbrales de estruendo, o para que elabore sus impactos con más habilidad de la que me hubiera creído capaz.

No hay nada nuevo bajo el sol.

No soy original y eso es liberador. Nuestras emociones son particulares y valiosas, con independencia del evento que pueda detonarlas.

No soy el primero, ni el único ni el último que siente o piensa eso que me aqueja.

Y eso elimina la ilusión de soledad.

Mi drama es compartido, y si alguien ya lo sintió, ya lo sobrevivió, luego entonces, tiene solución.

Pero esa solución que busco a tientas en momentos vulnerables inicia por darle lugar a la emoción que rechazo en automático.

Si la oigo, dejará los altavoces y podrá susurrar para evaporarse.

Empezar a desbaratar esa sensación o pensamiento supone reconocer que lo más normal y humano es luchar por silenciar cuando aparecen…

…sin darme cuenta que es lucha sólo amplifica.

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2 comentarios en “Es normal ser anormal”

  1. Ohhh me suena todoooo
    ¿Es normal? Jajajajaja
    Creo que todos podemos identificarnos con esto. Hay mucha presión social por estar siempre “bien” y eso nos genera aún más malestar. Cuando lo normal es que todos nos sintamos mal de vez en cuando. Siendo humanos sería hasta una falla de nuestro sistema no ser capaces de experimentar alguna emoción calificada como “negativa”.

    Gracias por el mensaje

    1. Gracias a ti por ponerle palabras a la “normalidad” de sentirnos inadecuados tantas veces Raquel!

      Cualquier ser orgánico fluctúa por extremos, es un rasgo de la vida.

      Es cierto lo que mencionas, la búsqueda de un a posición absoluta, amplificará su opuesto para reestablecer lo cíclico.

      Pequeñas crisis, pequeños quiebres, amortiguan y liberan energía para diluir caídas dramáticas.

      ¡Aprecio mucho que compartas!

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