Creo que hay 4 tipos de movimiento y si sabemos en cuál nos encontramos será más fácil aceptar nuestra humanidad y aprovechar la tendencia, beneficios y resistencias ( sí, es posible aprovechar también los obstáculos) que cada momento de vida nos posibilitan. Esos 4 tipos son:
Desde hace 1 mes empecé a releer libros que me han acompañado en crisis personales y me permitieron estructurarme a partir de dejar de clavarme con mi entorno, para enfocarme en pensar y sentir cosas agradables.
En general, procuro no ver noticias o redes sociales para evitar empacharme con sobreinformación.
Soy más cuidadoso en estos momentos, reconozco que soy vulnerable a estímulos que me rodean, no importa si inspiran o desalientan, sé que me van a influir.
De manera natural nuestro sistema nervioso está predeterminado para sentir miedo.
Y las condiciones actuales van a acentuarlo.
Cuando mi cabeza empieza a dibujar en alta definición escenarios de terror en materia de salud o economía, busco algo que me genere claridad y esperanza para moverme y elaborar proyectos o conocerme.
Los libros que a continuación menciono me recuerdan la importancia de cuidar lo que pienso y estrategias para obtener alivio en escenarios de incertidumbre.
Pensaba hacer esta lista y justo una expaciente me escribió hoy para pedirme alguna recomendación. No creo en las coincidencias, así que comparto estos textos con la intención de que así como a mí me organizan en mi interior en momentos de inquietud, otras personas puedan enfocar su atención en elementos que les ayuden a sentirse fuertes y seguras.
El viernes pasado vi una película danesa que se llama así.
Me dejó pensando en lo parecida que es mi imaginación a la capacidad creativa de quienes hicieron la película: con poco logran mucho. Seguir leyendo Culpable→
Se me ocurrió esta pregunta, porque pasmarme y llenarme de pensamientos que me impiden tomar acción es una experiencia más cotidiana de lo que quisiera.
Hace unos meses obtuve una estrategia que no había definido como respuesta a esa pregunta y la aclaré al subir la pared de la foto, pared que al verla me parecía intimidante.
Vuelvo a la pregunta: “¿Cómo dejar de abrumarme?”, es más, parto la pregunta en preguntitas:
¿Cómo logro ir más allá de ensayar el fracaso una y otra vez en mi cabeza?
¿Cómo dejar de complacer las expectativas que creo, y que a lo mejor ni tienen, las personas de mí?
¿Cómo ir más lejos de lo que parece una tarea larguísima o complicada?
¿Cómo soltar mis fantasmas del pasado y mis cicatrices, más emocionales que físicas?
¿Cómo moverme con la curiosidad de un niño que juega, en vez de con la parálisis de un anciano que teme caerse y hacerse pedacitos? Seguir leyendo Cómo dejar de abrumarme→
La “vocecita” o “vocesota” que tiende a juzgarme, criticarme o meterme miedo en mi cabeza me dice que lo que estoy apunto de escribir es: cursi, esúpido e incluso ridículo…
Hace un tiempo una persona llegó a mi consultorio con una angustia que la desorganizaba por completo. Pasaba un momento muy complicado por concluir una relación de pareja, a lo que cabía agregar la falta de trabajo y el sentimiento de vulnerabilidad que genera sentirte sin un ingreso.
Una pregunta frecuente de este paciente durante mucho tiempo era: “¿Algún día dejaré de sentir esto?”