No se te olvide decir: “Te quiero…”

La “vocecita” o “vocesota” que tiende a juzgarme, criticarme o meterme miedo en mi cabeza me dice que lo que estoy apunto  de escribir es: cursi, esúpido e incluso ridículo…

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Sin embargo, me resulta práctica esta costumbre que por accidente descubrí a finales de abril, no me di cuenta de su impacto hasta recientes fechas y considero valioso compartirla.

Creo que es cotidiano, e incluso automático,  como refiero al inicio de este escrito: juzgarnos, “pendejearnos”, decirnos que pudimos haber hecho mejor las cosas, compararnos para devaluarnos y pensar que los demás son más felices, plenos o congruentes que nosotros…  Meternos miedo con nuestro discurso interior y ser hipersensibles y paranoicos a cualquier señal externa económica, política, romántica… eso es fácil. Trágico, pero fácil.

Por el contrario, es notable lo difícil que puede ser expresar lo que sentimos por miedo a que nos rechacen o no exista correspondencia o empatía con lo que sentimos. Es difícil decir: TE QUIERO.

Ya sea a tu mamá, papá, hijos, hermanos, pareja, amigos…

Pero es más difícil decírselo a la persona más importante, a la que siempre te va acompañar:

A TI MISM@.

Primero porque ni siquiera lo consideramos, “¿cómo nos vamos a decir “te quiero”? ¡Eso es ridículo y narcisita! ¿Y si alguien se entera? ¡Va a pensar que estoy loc@!”

 

No obstante, andamos hambrientos de amor y de que alguien afuera nos diga esas palabras, cuando no somos capaces de decírnoslas, ya no digamos, de ceérnoslas.

Creo que tuve suerte de darme cuenta de esto, a lo mejor no es una falta de amor propio, sino una falta de conocimiento de que podemos, tenemos derecho e incluso es una obligación decirnos: TE QUIERO como primer paso para querernos, y entonces querer a alguien más o confiar en que alguien pueda querernos.

 

Sin querer me di cuenta de esto hace unos meses, escalaba una ruta y no alcanzaba a concluirla después de varios intentos.

¡Me faltaban 6 metros para acabarla! Y ya tenía los antebrazos varados, no había llegado tan lejos antes, pero sentía que ya no me daba el cuerpo para subir el último pedazo de pared, me había acomodado de tal modo que podía quedarme un buen rato sin necesidad de desgastarme, pero no hallaba cómo subir, me daba miedo abandonar mi rinconcito seguro y relativamente cómodo donde estaba parado, pero tampoco quería bajar, menos faltando tan poco.

Me empezaba a desesperar y de repente se me ocurrió, pensé un poco… me dije: estás a 30 metros de altura, nadie te oye, a nadie le importa, y bajito me dije: “Te quiero Arturo”.

Raro… No pasó nada, pero me sentí mejor, fue más fácil soltar la seguridad de donde estaba y seguí subiendo. Mucho mejor, cansado, pero confiado.

 

Todos tendremos momentos difíciles, de duda, dolor, pérdida y fracaso, es probable que estemos o nos sintamos solos, y ¿sabes?, a lo mejor no habrá quien te apoye, te escuche, te de una palmada en el hombro, te eche porras y te diga que todo va a estar bien…

 

Así que, ¿por qué privarte de decirte: “TE QUIERO“?

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2019 Arturo Hernández

6 comentarios en “No se te olvide decir: “Te quiero…””

  1. Que bonito como un par de palabras le pueden dar un giro a lo que estamos viviendo.

    Es muy buen regalo de reyes el que nos has obsequiado.

    Muchas gracias Arturo.
    Buen inicio de semana!

  2. Tan cortitas, tan difíciles y a la vez tan sustanciosas esas dos palabras que, unidas, te dan ese valor que a veces necesitas sentir, no por que alguien más lo sienta por ti si no porque tú lo sientes real por ti mismo.

    Quererte para que aprendas a querer y sepas cómo es que quieres que te quieran los demás.

    Invaluable.

    Gracias, Doc, lo comparto!!!

    =)

  3. Arturo Feliz año 2019 y el mejor de los éxitos en lo profesional y en lo personal.
    Agradezco que compartas estas experiencias de vida, que a la vez son cambios de paradigmas emocionales, cuando se reproducen adecuadamente por tus lectores.
    Te prometo que lo practicare…

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