
Resultó ser una paciente con la que tuve sesión de terapia hace un par de días.
Ella quita la angustia y la culpa de inmediato.
Le dije que si se enteraban mis pacientes me quedaría sin trabajo.
¿Cómo le hace para quitarle a alguien la culpa y la angustia con tanta eficacia?
Al encontrarse en una relación ambigua de dobles mensajes de la que trata de salir por completo o estar bien dentro de esa relación.
Entre más personas conozco en terapia, más confirmo esta percepción:
“Socializamos emociones”.
Es decir, en familia, en grupo, en pareja, distribuimos emociones que para un individuo aislado son complicadas de manejar.
No es lo mismo que robe una persona a que lo haga una multitud en una rapiña.
Las emociones desagradables se amortiguan si estamos acompañados y las agradables se pueden amplificar con relativa facilidad con más personas. Somos seres sociales, por eso un miedo recurrente que vivimos es el temor a quedarnos solos.
En pareja (o en ex pareja si se quiere), las emociones se comparten. A veces una de las partes está más enamorada que la otra o sufre más.
En experiencias así la parte más vulnerable se pregunta por qué la otra persona no siente lo mismo.
La respuesta es: porque no puede.
Y podríamos agregar: porque no la dejamos.
Me explico: si yo me clavo con alguien que me sugiere que le soy atractivo, me puedo inventar historias en mi cabeza que me hagan sentirme cada vez más enamorado…
Y entonces empiezo a enamorarme por las dos partes. Es probable que empiece, sin aclarar, a pedir mas atención. Si la otra persona no siente lo mismo, yo sentiré una angustia tremenda: una angustia doble con papas y refresco para llevar, en lugar de una angustia individual, sentiré angustia de dos personas…
Lo interesante es que la otra persona se sentirá irritada por los 2. Yo sólo sentiré angustia y la otra persona sólo sentirá enojo.
Aún más interesante resulta que entre más trate de resolver mi angustia acercándome, más invadida se sentirá la otra persona, y yo incrementaré mi malestar en lugar de resolverlo.
Esta ecuación es muy evidente en las relaciones de incertidumbre con parejas, exparejas y parejas potenciales.
De ahí viene la referencia a mi paciente, la mejor psicóloga.
Ella le quita angustia y culpa a su ex pareja (quien terminó la relación pero no le da la oportunidad de concluir la comunicación por completo).
Ocurre un fenómeno proporcional en otra emoción en el interior de su expareja: siente enojo por cualquier cosa que haga u omita mi paciente.
Si le reclama, se enoja, si la busca, se enoja, si deja de buscarla, se enoja, si trata de recuperar la relación como era antes, se enoja, si trata de cerrar la relación, se enoja.
Mi paciente es la mejor psicóloga…
De su ex pareja. Porque le impide, sin darse cuenta, vivir su angustia, su culpa, su impotencia a la otra parte, mientras ella asume esas emociones por las dos. Al tiempo que ella no puede enojarse por motivos razonables como la falta de claridad en la relación porque su ex, siente el enojo o la seguridad, o la vanidad, o el amor de las dos partes.
Así como ella creo que todos en algún momento hemos sido el mejor psicólogo o la mejor psicóloga de alguien…
¡que no es nuestro paciente!
Así como ella me encuentro con los mejores psicólogos de México, que sin tener una formación académica explícita, tienen una habilidad extraordinaria para regular las emociones desagradables de otras personas a costa de su armonía personal.
La próxima vez que te sientas con mucha angustia, dolor, tristeza, impotencia o frustración, pregúntate:
“¿Será que soy el mejor psicólogo de… (y pon el nombre que se te ocurra)?”
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Muy buen Articulo , me gusto mucho
¡Hola Gerardo!
Qué bueno que te gustó leer de la mejor psicóloga (o psicólogos) de México, que muchas veces no se percatan de que tienen una relación de terapia, más que una relación de pareja.
¡Excelente semana!
Gracias. Arturo… ??, Por hacerme ver está reflexión, creó que exactamente yo eh hecho, ésto…
¡Hola Liliana!
Me da gusto saber de ti.
No te preocupes. A todos nos pasa alguna vez que somos “psicólogos” sin darnos cuenta.
La próxima vez que estés a punto de cargar con ansiedades o culpas que no son tuyas, estarás más alerta.
Hola no sé si te confundiste.
Pero no me llamo Ricardo XD.
Muchas gracias Arturo, la verdad es que en este momento siento mucha impotencia :S
Pero muchas gracias esto me ayuda muchisimo .
Un saludo enorme!
Lamento el malestar que sientes Miriam, espero pase pronto.
Si hay algo en lo que pueda apoyarte, avísame por favor.
¡Que va!Todos somos amateurs…tu eres master!
Gracias por todo tu apoyo a lo largo de estos años.
V.H.F.H. (El mejor P.U.A.)
Gracias por tu confianza y tus palabras Víctor.
¡un abrazo!