

En la madrugada del 1ero de diciembre, mientras iba con un amigo a buscar tacos después de bailar tango cerca del Ángel de la Independencia, pensaba:
“Qué bonita manera de cerrar un mes y empezar otro”.
Con esa transición de noviembre a diciembre, consideré que no le doy importancia a cómo empiezo o concluyó un mes, una semana, un día…
Con frecuencia me encuentro con la duda de porqué dejó experiencias que me convienen o dominaba.
En lugar de inspirarme, está evaluación sesgada con el pasado me desanima.
¿Por qué antes trabajaba más o entrenaba más o ahorraba más..?

Como una bofetada.
Me agarró desprevenido que me aventara su mascada a la cara en medio de la clase.
No fue sólo 1, durante toda la clase, la maestra me aventó 3 veces su máscada frente a mis compañeros.
¿Cuál era mi pensamiento cuando me llegó la primera vez?
Si me iría en Uber de la clase a un baile. No recuerdo en que me distraía las otras 2 ocasiones.

Una idea recurrente con la que me encuentro es:
Busca una manera ligera de hacer.
Si ya decidí no soltar algo, hacer o estar desde una posición de reposo me parece una intención que puede funcionarme a largo plazo y cuando no tenga tantos recursos como me gustaría.

Sostener no es cargar.
Fue una idea que nos dio una maestra en clase de baile.

La muerte es una constante que tendemos a negar.
Cada cierto tiempo me entero del fallecimiento de alguien cercano a la gente con quien trabajo, y la reacción de vacío al notar un espacio que antes ocupaba un nombre en la biografía de un paciente, duele.
Se siente más ese dolor cuando es la persona que me comparte su vida en sesión.
Aunque en teoría el terapeuta debe ser ascéptico, distante y neutro, en lo concreto aparece la humanidad y se establece conexión con las personas.
Hace unos meses escribí una entrada acerca de la amabilidad con nosotros mismos como fundamento para la armonía para interactuar con la realidad.
Tomar esta pregunta como un eje de movimiento puede orientar decisiones más claras.

Una lección nueva de escalar:
Cada cuerpo tiene recursos y herramientas particulares. Hay diferentes tamañaños, fuerza, flexibilidad, peso…
Cada quien va a escalar de una manera específica.
Es decir: lo que a uno le sirve es probable que no le sirva a otro.
