
¿Cómo dejar de abrumarme?
Se me ocurrió esta pregunta, porque pasmarme y llenarme de pensamientos que me impiden tomar acción es una experiencia más cotidiana de lo que quisiera.
Hace unos meses obtuve una estrategia que no había definido como respuesta a esa pregunta y la aclaré al subir la pared de la foto, pared que al verla me parecía intimidante.
Vuelvo a la pregunta: “¿Cómo dejar de abrumarme?”, es más, parto la pregunta en preguntitas:
¿Cómo logro ir más allá de ensayar el fracaso una y otra vez en mi cabeza?
¿Cómo dejar de complacer las expectativas que creo, y que a lo mejor ni tienen, las personas de mí?
¿Cómo ir más lejos de lo que parece una tarea larguísima o complicada?
¿Cómo soltar mis fantasmas del pasado y mis cicatrices, más emocionales que físicas?
¿Cómo moverme con la curiosidad de un niño que juega, en vez de con la parálisis de un anciano que teme caerse y hacerse pedacitos? Seguir leyendo Cómo dejar de abrumarme
La “vocecita” o “vocesota” que tiende a juzgarme, criticarme o meterme miedo en mi cabeza me dice que lo que estoy apunto de escribir es: cursi, esúpido e incluso ridículo…


Anoche una paciente me compartía una idea interesante: respecto a otra persona, me decía:
“siempre lo acompañará la sombra de los celos.”
Le dije que concordaba, pero que no era malo que no lo abandonaran los celos.
Así es, NO CONSIDERO MALO SENTIR CELOS O SER CELOSO, y este juicio, me parece, puede aplicarse a cualquier otra emoción desagradable, sea: depresión, angustia, enojo… Seguir leyendo ¿Para qué usas tus emociones?


La Casita del Girasol, Nishairi Jacques y Mar de cuencos te invitamos este domingo 16 de diciembre (a las 6 pm), a una ceremonia muy especial de sanación y agradecimiento, para cerrar el año con la vibración más alta: EL AMOR.
Y así enfilarnos hacia un 2019 en armonía, equilibrio y abiertos para que lleguen las bendiciones y lo más bonito de la vida. Seguir leyendo Cuencos, mandalas y cacao