
La siguiente es una adaptación de un fragmento del libro Effortless (Sin Esfuerzo), de Greg McKeown, autor de Esencialismo.
“Lento es fluido, fluido es rápido.”

La siguiente es una adaptación de un fragmento del libro Effortless (Sin Esfuerzo), de Greg McKeown, autor de Esencialismo.
“Lento es fluido, fluido es rápido.”
“Aprender“: es un parámetro que me ayuda a diminuir mi autocrítica.


“Apetecer“, es un verbo al que le agarro gusto de poco tiempo para acá.
Me resulta muy práctico en mi día a día.
Cuando menos me estreso, es cuando algo se me antoja. En esa posición no existe una necesidad por alcanzar; por consiguiente no hay miedo a la pérdida o al fracaso.
Apetecer, es una intención que me ayuda a soltar espectativas y a moverme con curiosidad y ligereza con ganas de dejarme sorprender.
Me sorprende lo práctico y fácil que puede resultar alcanzar lo que queremos.
Lo difícil es dejar de ser “lógico” al respecto.
“Querer”, es fácil. Cualquiera puede querer.
“Esforzarse”, aunque se lea contradictorio, también es fácil. Cualquiera puede esforzarse y estresarse.
“Quejarse”, es todavía más fácil, y menos funcional aún que “querer” o “esforzarse”.
Lo que es difícil por parecernos contraintuitivo es: SOLTAR, JUGAR, AGRADECER, CELEBRAR.
No creo que sea “malo” querer.
Querer más dinero, querer bajar de peso, querer que alguien nos entienda…
No es malo, es poco práctico.
Lo que me parece súper funcional es: