Herramientas de alivio emocional.

Ansiedad, dolor, confusión, tristeza, impotencia, son sensores que me indican hacer ajustes.

 

En general, tienen avisos previos más sutiles.

 

Si hay una emoción que me abruma, trato de rastrear sus antecedentes para hallar la causa y solucionarla, integrarla o soltarla.

Si no encuentro la raíz. Trato de ser muy atento a cuáles son mis peores momentos y en cuáles siento alivio.

 

Los “malos” momentos me ilustran hemorragias de ánimo.

 

Por el contrario, cuando siento ligereza o algo de claridad, también procuro descifrar qué eventos o pensamientos me inspiraron…

 

Y, además, ver si hay una “cruda” emocional o física, después de esa experiencia o si el alivio perdura, para integrarla como un recurso lúcido para motivarme en crisis emocionales.

 

En síntesis el proceso que hago para desarrollar herramientas de armonía interna son:

 

  1. Detecto emociones incómodas.
  2. Trato de reatrear la causa.
  3. Freno la fuga de esa emoción incómoda.
  4. Busco inspiración.
  5. Evalúo si hay un impuesto posterior por esa inspiración  o si el alivio es de largo plazo.

2 comentarios en “Herramientas de alivio emocional.”

  1. Hola Raquel!

    Gracias por preguntar.

    Por “fuga de emoción incómoda”, me refiero a lo que previo describía como “hemorragia emocional”, es decir cualquier experiencia interna o externa que nos quita energía.

    Por frenar una fuga de emoción, o de energía entiendo ser atento a lo que me desanima; es preguntarme cosas como:
    ” ¿esta relación me nutre o me drena?”,
    “¿este espacio me inspira o me deprime?”,
    “¿qué pienso, qué recuerdo, qué imagino, en este momento?” y: “¿esto que pienso me motiva o me pasma?”

    Preguntas parecidas me ayudan a definir qué experiencias son un combustible y cuáles son vampiros energéticos. Y definidos los segundos es razonable empezar a filtrarlos.

    Sólo con estar atento y bloquear experiencias que me quiten energía, ya ni siquiera tengo que buscar inspiración, debido a qué será más sencillo mantener un estado de ánimo dispuesto.

    Si no gasto, ni tengo deudas energéticas, no necesitaré obligarme a buscar motivación o inspiración de manera indiscriminada y compulsiva.

    ¡Un abrazo!

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