Al mal tiempo, mala cara.

La inconformidad genera grietas en la estructura, rutinas y manías que tengo.

 

Hay experiencias que me incomodan, y si tengo un poco de lucidez puedo utilizar esa tensión de algo que me disgusta para aprender o para integrar.

No lo decido la mayoría de las veces.

La inconformidad le da la vuelta a mis expectativas y la reacción más pronta es un berrinche, puede que discreto, pero que nadie se entere no le resta amargura.

Sin embargo, si tengo la fortuna de que con esa parte caprichosa se filtre algo de parte adulta que observa sin juicios curiosa, la inconformidad se vuelve una oportunidad para lograr cambios que con disciplina, planeación y esfuerzo tardarían mucho en concretarse.

Cuando algo me disgusta, me duele o me asusta, más que fingir que veo el vaso medio lleno, hay momentos en los que logro pasarme un trago de bilis o adrenalina junto con uno de consciencia, descubrimiento y cambio.

Si hay mala cara con mal tiempo, puede ser muy práctico aprender a conocer mi versión mal encarada, más que reprmirla, negarla o justificarla. Ahí hay una ventana de oportunidad para aprender o evolucionar.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2022 Arturo Hernández

8 comentarios en “Al mal tiempo, mala cara.”

  1. Pasé de un calambre a un mal tiempo con mala cara… Donde descubro el tipo de relación de pareja que tengo y que dista mucho de la que deseo…

    Aún a distancia la terapia me sigue funcionando!

    Gracias!

  2. Ayuda con un número de teléfono de la dependencia que pueda atender a mis hijos con secuela de maltrato. Tienen 19 y 25 años. Urge, gracias

  3. Porqué tengo que aparentar que no me gusta mi versión difícil o mi versión enojada?
    Parte del adoctrinamiento al que nos sometieron y programaron siempre de “quiérete tal como eres” creo que está el “me quiero incluso cuando soy inquerible”
    Mi parte irresponsable, mi parte triste, mi parte enojada e incluso mi parte feliz con mías y me gustan, incluso me gustan más si a nadie más le gustan

    1. “Me quiero incluso cuando soy ‘inquerible’.”

      Es la síntesis de la autoestima más funcional que puede existir: amarnos con lo que hay.

      Sin justificar, ni autoflagelar, pero con cla intención de apaciguar una lucha que recicla lo que pretende resolver.

      Gracias por compartir Soledad!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *