3. No eres una víctima. Eres un creador.
Pensar eso. Me hace sentirme más fuerte.
Algo que te va a ayudar es pensar que NO ERES UNA VÍCTIMA. No justifiques ni disculpes lo que hizo la otra persona. Verte como víctima, te resta responsabilidad y consciencia e incrementa las posibilidades de que esto que te sucedió se repita. Algo hiciste o dejaste de hacer que contribuyo, para que se diera la ruptura o la infidelidad. Seguir leyendo 3. No eres una víctima. Eres un creador.