Un día lluvioso es un día lluvioso, más que un día “malo”…
Es algo que procuro decirme cuando ando bajón de ánimo.
Quizá estoy empapado y sin paraguas, y las circunstancias inmediatas me hacen repelar, pero si voy más allá de mi frustración inicial y acepto mi poca disposición, me encuentro con que me es posible encontrar un “drenaje emocional”.

Es decir, un estímulo que interpreto de tal modo que me quita energía.
Apatía, aburrimiento, flojera, monotonía, tristeza, son emociones que me dan pistas de desagües anímicos. Son oportunidades para conocerme y evaluar qué me es importante en este momento.
Si algo empieza a pesarme, primero me pregunto si dormí bien y comí bien. Creo que la mayoría de mis frustraciones parten del cansancio físico.
Si mis necesidades orgánicas no explican mi poco entusiasmo, empiezo a revisar mis preocupaciones, ahí empiezo a definir mi manual de usuario, dónde hay fugas de inspiración.
Conversaciones con ciertas personas, sensación de aislamiento o vulnerabilidad, percepción de estancamiento o retroceso, pérdida de algo, expectativas que no resultan, comparación y competencia… son algunas hemorragias de disposición que me merman.
Si las atiendo, puedo adueñarme de algunas circuntancias que me dejen menos expuesto a vampiros energéticos en diversa clase de estímulos cotidianos que no dimensiono.
Por otro lado, si algo es satisfactorio, descubro que no soy tan perspicaz como cuando algo me duele, no obstante, encontrarme en armonía también es una posibilidad de registro de “manantiales de energía”.
Sentir que tengo recursos en abundancia, un regalo inesperado, un plan que anticipo y saboreo, leer algo que me gusta, ejercicio físico, tomar una siesta… son vivencias que me brindan una recarga de batería.
A veces hay fuentes de energía que no me fascinan, pero que resultan más eficientes que las que acabo de mencionar:
el miedo, la urgencia, el dolor, la angustia… son musas que me llevan a romper el letargo sin ponerme a divagar por el bucle de los pretextos.
Cuando siento entusiasmo o apatía, miedo o tedio, tengo una posibilidad de utilizar una fuente de energía o de sellar una fuga, si aprendo a anticipar mis tendencias.
Copyright secured by Digiprove © 2022 Arturo Hernández