4 maneras de reaccionar

Hace unos días se me presentó una situación en la que me pasmé, no sabía cómo reaccionar, ni siquiera sabía si moverme. Sólo que no era cómodo mantenerme indeciso.

Mi psicólogo me recordó algo que ya me había compartido hace tiempo.

Me dijo que primero debía aclararme el ¿PARA QUÉ? quería moverme.

¿Cuál era mi intención de hacer algo?

¿Por qué voy a mandar un mensaje, acercarme a alguien, hablar con alguien, o alejarme de alguien?

Mi terapeuta añadió: hay 4 maneras en que nos enfrentamos a una situación:

1. Defenderse

2. Evadir.

3. Ser víctima

4. ENRIQUECER

A lo largo de mi vida me he inclinado por la segunda y la tercera, y no me han dejado resultados muy agradables que digamos…

Así que si considero esos 4 puntos para moverme en algo que es importante para mí ante la pregunta: ¿PARA QUÉ?, tendré diferentes resultados.

1. Si opto por DEFENDERME, adopto la actitud de “la mejor defensa es el ataque”, la ganancia aquí es que obtendré un desahogo superficial. Sacaré mi coraje o frustración. La cuota supone: culpa potencial posterior a mi descarga y que la otra persona también saque las uñas y lo que le interese sea lo mismo que a mí: sólo demostrar que tiene la razón. No habrá conexión, si acaso catarsis.

2. Si decido EVADIR, mi ganancia es evitar el conflicto, evitó estrés a corto plazo. Cedo, pero el costo a pagar es que se fortalecen patrones que me lastiman, no me sentiré valorado, esperaré que la otra persona me lea el pensamiento y algún día se dé cuenta de lo “bueno” que soy mientras acumulo resentimiento.

3. Si me inclino por ser VÍCTIMA, encontraré a alguien que me salve y me castigue. La ganancia es que no tengo que asumir responsabilidad, la otra persona es la encargada de mi felicidad y mi malestar. El precio a pagar es que mi amor propio y mi equilibrio emocional le pertenece a alguien más, que en muchas ocasiones ni siquiera sabe que es dueño de todo mi mundo interno.

4. Viene ahora la reacción más exótica en las relaciones humanas: ENRIQUECER. Esta reacción es compleja porque supone hacerme responsable de mi equilibrio emocional y ver la manera de compartir con el otro mis emociones con delicadeza al mismo tiempo que mantengo una disposición a escuchar y comprender las necesidades de la otra persona, desenfocándome de mi mundito. El costo es arriesgarse a que la otra persona no tenga la misma disposición y se cierre (aunque es mucho menos probable que suceda esto que si tomamos como movimiento la DEFENSA-ATAQUE). La ganancia es un sentimiento de mayor control sobre mis emociones y por tanto mayor libertad y menor vulnerabilidad en mis relaciones sin perder profundidad o transparencia.

Creo que no hay mejor ni peor manera de reaccionar, sólo es cuestión de asumir las ganancias y costos que me brinda mi actitud ante la vida.

¿Cómo reaccionas cuando algo o alguien te rebasa?

¿Te defiendes y justificas, evitas el conflicto, te vives como víctima, o estableces límites amables mientras buscas comprender a la otra persona con delicadeza?

 

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4 thoughts on “4 maneras de reaccionar”

  1. Justo algo que hice de tarea para mi diplomado.

    Tengo claro que en la vida tenemos que reaccionar de las 4 maneras dependiendo de las circunstancias… no siempre podemos tomar la misma actitud ante las adversidades, y creo que todo eso va agarrado de la mano con nuestro “instinto de supervivencia”.
    El problema viene, sin embargo, cuando nos “casamos” con una forma de reaccionar, si siempre somos víctimas o siempre evadimos o siempre agredimos (no conozco a nadie que SIEMPRE enriquezca), y entonces ahí ya se jodió todo.

    Lo interesante es, por supervivencia, saber cuándo emplear cada una de las tres primeras y, después tratar de enriquecer la mayor parte del tiempo al reaccionar.

    Tengo que emplearlo más, saber más de enriquecer y dejar de evadir y victimizarme.

    =)
    Gracias!

    1. No lo había visto como lo planteas Soledad, sin embargo creo que tienes mucha razón: somos limitados y viscerales y caeremos en agredir, asumirnos como víctimas o evadir con relativa facilidad…

      Pero ser consciente de cuándo y las consecuencias que pueden tener esas respuestas nos posibilita ser más conscientes de a poquito y enriquecer cada vez más.

      ¡Un abrazo!

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