Destruir y construir

Destruir y construir

 

Psicólogos DF psicólogos Colonia del Valle psicólogos dependencia emocional terapia de pareja psicólogos México Psicólogos Benito Juárez
Desaprender a veces es más importante que aprender

Con relativa frecuencia me preguntan si es malo algo.

Esta pregunta va dirigida a alguna emoción o experiencia que todos vivimos en algún momento y que no es socialmente cotidiana.

No creo que haya algo malo en esencia, pero creo que sí hay dolor, miedo, hostilidad. Creo que uno significa la experiencia y que la retroalimentación con el entorno nos da esa calificación de bueno o malo.

Es algo trillado el ejemplo y se puede prestar a interpretaciones sesgadas, pero un arma sirve para ocasionar dolor o para proteger.

Creo, también, que todos tenemos diversos recursos que nos permiten lastimar o cuidar, destruir o enriquecer.

En mi caso, me he dado cuenta que cuando estoy asustado, enojado o me siento muy débil, mi cerebro trabaja diferente a cuando estoy tranquilo. Ha pasado que lastimo a alguien cuando me siento vulnerable. Lastimo raro… no grito, ni discuto, casi no reclamo, no digo groserías (prefiero decirlas cuando estoy contento o creativo), pero no tengo claro cómo digo las cosas que la persona con la que puedo molestarme acaba muy dolida.

En el momento, ¿para qué miento?, me siento bien…
pero ya que pasa un rato me viene mucha culpa, miedo y enojo conmigo.

Es irónico que así como puedo lastimar con mis palabras o con mi silencio, también me puedo conectar súper padre con alguien sea por trabajo, por amistad o por curiosidad cuando estoy relajado o confiado. Entonces al terminar un plática vivo muy cerca a esa persona, y siento que tanto ella, como yo cambiamos, aunque sea un poquito, para tener más paz, claridad o placer.

En ambos casos, tanto enojado como dispuesto, soy muy sensible sin darme cuenta, me conecto con la persona para ver algunos de mis puntos fuertes y de mis lados flacos, mientras me genera mucha curiosidad el mundo interno de la otra persona.

Al final no creo que sea bueno o malo, pero creo que a partir de cómo me siento sí puedo saber si enriquezco o destruyo una relación…

También creo que si destruyo a alguien, a lo mejor por un ratito me siento “muy cabrón”, pero después siento que me lastimo cuando veo a alguien llorar o vulnerable por mi causa.

Paradójicamente, cuando me conecto bien con alguien y esa persona se siente comprendida, notó que me siento más tranquilo y confiado, con más seguridad en las relaciones de cualquier tipo que antes, con una ligereza que no consigo de otro modo.

Mis recursos por mi trabajo y por mi historia de vida, son mi análisis y mis palabras.
¿Cuáles son tus recursos?
¿Con que construyes o destruyes tus relaciones, tu autoestima, tu ingreso?

Arturo Hernández Vera especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en el D.F. División del Norte # 313, entre Prvidencia y Adolfo Prieto, Cólonia del Valle, Delegación Benito Juárez.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *