Hace un par de años hice una entrada que aludía a un libro: El Éxito de los perezosos de Ernie J. Zelinski.
De ahí tomaba la idea de que la sensación de no llegar nunca a sentirnos exitosos surge, en principio, por no tener claro qué significa eso que buscamos.
En lo personal, gran parte de mi insatisfacción, viene de compararme o competir, y estas 2 acciones se acentúan para desmoralizarme cuando no hay un objetivo definido; improviso entonces sobre la marcha buscando referencias externas en la vida de los demás, en mi pasado y en la publicidad, referencias que no resultan estimulantes.
