Todos tenemos un llamado
Creo que todos tenemos un talento (o varios), un genio interno, un impulso. Algo que nos emociona y que no nos cuesta trabajo, algo por lo que se nos olvida la aprobación, el dinero, el tiempo y nos vuelve niños despreocupados sin importar nuestras circunstancias externas presentes…
A veces lo olvidamos, pero lo recordamos cuando vemos una película que nos inspira o cuando le platicamos a alguien con pasión de un bonito recuerdo, o cuando leemos algo que nos atrapa, o cuando una canción no abandona nuestra cabeza.
