¿Por qué es tan fácil dar consejos y opiniones…
… y por qué tan difícil ser congruente?

Por las emociones.
Sin miedo a la pérdida, al dolor, al fracaso, al rechazo, es fácil pensar, moverse, orientar, tener una perspectiva amplia.
En ocasiones nos gana dar consejos, más que simplemente escuchar por una necesidad de resolver temas propios en vidas ajenas.
Un amigo tenía una frase: “Cuando te lo digo a ti, me lo digo a mí”.
Esto quiere decir que proyectamos nuestras soluciones y encontramos nuestras respuestas en lo que compartimos, aunque a veces no nos demos cuenta, y al escuchar o ver la vida ajena, es inevitable el impulso de hacer un simulacro de nuestra biografía en donde no enturbia nuestra mente lógica la serie de emociones que se presentan en carne propia día a día.
Por eso resulta complicado ser autoridad moral y predicar con ejemplo más que con palabra, porque nuestra humanidad implica sentir, y no sólo pensar cuando ejecutamos.
Copyright secured by Digiprove © 2021 Arturo Hernández
El otro día hablaba con un amigo al qué le llamo cuando me siento perdido, me dijo una frase que se me hizo muy icónica “Solo acepta consejos de los pendejos” porque decía que son los que ya habían fracasado una y otra vez y reconocían los errores en ti. Y si, la gente tonta es la que me ha dado mejores consejos y no los que racionalizar desde la lógica sin haber vivido la experiencia
¡Hola Gabriel!
Creo que hay algo de práctico en que el “fracasado” tiene cicatrices y experiencia para compartir. Y si esa experiencia se integra para vivir “fracasos” frescos y diferentes a los previos, la sabiduría que ese viajero puedo darnos va ser muy prpfubda y fácil de asimilar sin que la vivamos como una opinión superficial.
¡Espero que estés bien Gabriel!
Es tan familiar… escucharme decirle a alguien que no se rinda cuando yo estoy a dos de tirar la toalla…
Creo que si pudiera resolver pensando en mi como si fuera otra persona evadiendo totalmente el sentimiento de culpa y/o juicio de mi hacia mi todo sería más sencillo.
Ejecutar sin miedo, sin temor… pero entonces no sería humana?
Gracias, Doc…
=)
¡Gracias por comentar Soledad!
Es parte de nuestra humanidad caer en contradicciones, entre más pronto reconozcamos esta característica, nos resultará más fácil alinear nuestras acciones con nuestros pensamientos y sentimientos.
Esta conciencia nos ayudará a saborear el diálogo más que a buscar la compulsión escuchar nuestras necesidades en voz alta cuando nos encontremos con cualquier interlocutor.
¡Un abrazo!