Querida Resistencia.

Ir o no ir. Hacer o no hacer. Querer y temer.

Cuando surge una dicotomía parecida me empieza a  quitar presión ponerle nombre a la experiencia, según lo que he leído y escuchado, un nombre practico para esta ambivalencia supone: “Resistencia”.

Tiene otros nombres como flojera, hueva, procrastinación, desidia, morosidad, agobio.

Pero el fenómeno se reduce a la sensación entre algo que queremos y una cuota elevada de energía solicitada a cambio.

Muchas veces esa resistencia es una protección contra el sentimiento de culpa.

Hay algo que no tenemos ánimo de realizar, y en lugar de sólo soltar, aparece esa enfadosa sensación para anticiparnos que es muy probable que en el futuro esa renuncia se cobre con autoreproche.

Hace unos días me sorprendió que una manera de frenar esa ambivalencia entre hago-no hago, vino de sentir esa resistencia con curiosidad en lugar de reaccionar frente a ella con una negación por sentirla.

Apreciarla como algo valioso, en lugar de algo rechazable, incluso dirigirme a ella como si fuera una persona, diluyó mi estrés de inmediato. Dejé de pensar en lo que me estaba arreando a  hacer y en la culpa que podría sentir si no lo hacía.

Y escribí lo siguiente:

Querida Resistencia:

Gracias por ser un sensor que me permite orientarme en la vida.

Quiero aprender a ser más atento a lo que me dices. Deseo aprender a escucharte.

Creo que cuando te doy tu lugar dejas de frenarme tanto, viene ligereza y deja de agobiarme la posibilidad de sentir culpa.

Aprecio que me permitas conocerte y que seas una compañera cuasi-incondicional.

Gracias por estar conmigo, protegerme y buscar certeza.

Me interesa sincronizarme contigo, encontrar y construir una alianza más solidaria.

Por algo te siento, por algo vienes en mi equipo emocional… Reitero: deseo escucharte.

¿Qué me quieres decir Resitencia?

-Estás vivo.

-Te brindo una oportunidad para dialogar contigo.

-Te ayudo a cuestionar y a definir lo que es importante para ti.

Gracias.

Lo más práctico de empezar a atender mi resitencia es que disminuyó la pesadez y el exceso de análisis de posibilidades.

Terminé por hacer con fluidez lo que tenía intención-repele de hacer, cuando dejé de obligarme a hacerlo.

Definir emociones incómodas y escucharlas en lugar de pelear por no sentir, es una vía de autoconocimiento y de disolución de conflicto.

Date la oportunidad de atender tus sensaciones más desagradables, algo valioso te quieren transmitir.

 

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2021 Arturo Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *