¿Cómo te gustaría morir?

Creo que es una pregunta agresiva y valiosa al mismo tiempo.

Todos vamos a morir.

Sin embargo, mi entorno no me capacita para considerar este tema, sino para evadirlo, y creo que eso me complica vivir con plenitud, de esta manera  voy por la vida con un miedo silencioso que brota en angustias y depresiones que trato de callar sin conseguirlo por completo.

Eso puede volverse un infierno en la tierra…

Estar consciente de mi caducidad me invita a disfrutar más o, en situaciones que me lastiman, atender el dolor y ser más proactivo, en lugar de nadar de “muertito” como víctima esperando que algo externo cambie para que yo “esté bien”.

 

Si, aún con la renuencia inicial me pregunto:

“¿Cómo te gustaría morir?”

 

Empiezo a resolver otra preguntas más inmediata y práctica:

“¿Cómo te gustaría vivir?”

¿Cómo me gustaría vivir para llegar a ese final?

¿Quiero morir con dolor físico o sin él,

solo o acompañado,

lúcido o con demencia,

con comodidad material o esperando que papá gobierno o alguien más se haga cargo de mi ancianidad,

con miedo al final o con curiosidad o paz incluso.?

 

¿Cómo  estoy viviendo para ese desenlace?

¿Cuido mi salud?

¿Cultivo mi espiritualidad?

¿Procuro relaciones profundas y significativas?

¿Cómo es  mi relación con el dinero?

¿Cómo es mi relación conmigo?

No son preguntas cómodas de inicio, y seguro que si se las comparto a alguien, pensara que soy un suicida potencial, cuando en realidad soy lo opuesto: mi hambre por vivir con consciencia es cada vez más grande.

Sin embargo, creo que estas cuestiones son fundamentales para resolver ansiedad, depresión, para aprender más de mí mismo y definir sin tanta confusión mis prioridades y la coherencia de mis ejecuciones diarias con ese final.

Insisto:

La pregunta:

“¿Cómo quieres morir?”

Es melliza de:

“¿CÓMO QUIERES VIVIR?”

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2 comentarios en “¿Cómo te gustaría morir?”

  1. La muerte, dice mi mamá, es lo único que tenemos seguro, sin embargo, es de los más grandes tabués que tenemos al menos como sociedad. Si no me gusta pensar en la muerte, pensaré en como vivir, de tal manera que cuando la muerte me encuentre pueda decir “Viví lo mejor que pude”.
    =)

    1. Y creo que parte del buen vivir, implica reconciliarnos con las emociones que despierta la idea de la muerte y sus derivados (vejez, enfermedad, deterioro), mirarlos, con todo lo que nos muevan, nos permitirá un alivio que la negación no puede.

      ¡Gracias por comentar Soledad!

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