Cansancio = culpa

Más de la mitad de las experiencias que me generan culpa, las he hecho cansado.

  • Comer por comer,
  • comprar cosas sin necesitarlas,
  • lastimar a alguien o no saber poner límites,
  • dejar de hacer ejercicio o sufrirlo…

 

… son ejemplos de situaciones que fomento por estar fatigado.

Trato de ser consciente de mis niveles de energía.

Si he dormido bien y estoy tranquilo, tomo decisiones con más claridad y es mucho más probable que quede satisfecho con sus consecuencias.

Por el contrario, si ando desvelado, acelerado, hambriento, resuelvo sobre la marcha y me es automático comer algo rápido, o comprar lo que sea si ando desocupado, o revisar el celular compulsivamente sin ningún proposito.

Trato de ser atento a cuando empiezo a sentirme cansado.

La fatiga hará que tome las decisiones más fáciles e inmediatas sin dimensionar si me convienen a mediano o largo plazo.

Algo que me ayuda, además de poner atención para minimizar un remordimiento potencial, supone anticipar los movimientos que en el pasado me han generado culpa.

Y frases que me guían en ese sentido se refieren a acciones que hago para:

  • Matar el tiempo.
  • Pasar el rato.
  • Desestresarme.
  • Despejarme.
  • Distraerme. 
  • Relajarme. 
  • Llenar huecos.

Esas frases me permiten iluminar un buen sector de experiencias por las que me inclinaré  en automático cuando esté exhausto, y que en el pasado me han dejado crudas morales de diferentes niveles.

Si estoy cansado, me ayuda hacer una pausa, tomar una siesta o meditar…

Aunque a veces puede costarme romper inercias, sé que después de los paréntesis mencionados, mi disposición, voluntad y concentración estarán en mejores condiciones, lo que me permitirá decisiones más claras y menor posibilidad de culpa.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2020 Arturo Hernández

2 comentarios en “Cansancio = culpa”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *