El psicólogo que no podía ayudar a una paciente
Para un texto similar, consultar:
“El día que decepcioné a un paciente”
Desde hace unos meses trabajo con dos pacientes que me brindan su confianza para compartirme su mundo.
Una de estas dos personas llegó a su consulta hace un par de semanas y me preguntó de manera directa:
“¿Me puedes ayudar, sí o no?”
Su pregunta me dejó desconcertado.
La respuesta automática convencional sería un “SÍ“.
Contesté que no.
Mi paciente se quedó aún más desconcertada con mi respuesta que yo con su cuestión.
Le aclaré que no puedo ayudarla, que tampoco me interesa ayudarla.
Lo que sí pretendo con toda la disposición que me permita mi experiencia, mi intelecto y mis emociones, es orientarla a que ella se ayude.
Creo que es frecuente encontrar ayuda en consejos y opiniones, cuando lo que necesitamos es sentirnos comprendidos, aprender a escucharnos, a aceptarnos, a perdonarnos.
Es muy parecido a la metáfora de dar un pescado o enseñar a pescar.
Creo que tiene más impacto enseñar a alguien a escucharse que dar directrices superficiales en el consultorio de un psicólogo.
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y terapia de pareja en México, Distrito Federal, D.F., ahora CDMX.
Copyright secured by Digiprove © 2017 Arturo Hernández
Arturo excelente ayudar a escucharnos y perdonarnos.
Lo que a mi parecer no es muy bueno es involucrar tus emociones, es muy dificil segura estoy, podras ser empatico
Hola Margarita, aprwcio tu comentario.
Más que bueno o malo, el asunto de mezclar las emociones es algo imposible de evitar en cualquier interacción humana.
En el caso de un psicólogo, creo que es una utopía la neutralidad o la objetividad, sin embargo, esas emociones son un brújula que nos permite sensibilizarnos al paciente para poderlo hacer sentir comprendido desde la humanidad, más que la lógica.
¡Linda semana Margarita!
Wow que padre, exacto o cuando a alguien le dices que estas a punto de mentirle creo que aplica algo parecido, pero en cierto grado es cierto aveces queremos que los demás me solucionen mi problema pero entonces donde queda mi grado de responsabilidad, siempre la solución estará en uno mismo en mi misma solo hay que trabajarlo y ser paciente para ver rendir los frutos de nuestra constancia y tu eres una herramienta para lograrlo.
Asi es Miriam, despues del bajón queridos podemos sentir alguna vez, si logramos sentirnos escuchados o comprendidos, podremos hacer maravillas.
¡Bonita semana!
¡Te veo el sábado!
ja ja, no bueno, eso sonó demasiado demandante, me tomo un calmante y como la etiqueta dice que me va a dejar de doler la cabeza voy a profeco si no deja de doler, si mi psicólogo no me “ayuda” como yo quiero que me ayude, o sea, obvio, que él me quite el dolor, sin que yo trabaje en mi misma entonces no sirve, ¡qué manera más infantil y descomprometida de ver una situación!, en todos los ambitos de nuestra vida debemos de trabajar por lo que queremos y el hecho de que le paguemos a alguien no implica que yo me deba desentender, pensemos solamente que era una paciente ofuscada por el dolor que sentía y ojalá que salga de su bache.
Está saliendo de su bache y aprendiendo a conocerse cada vez más Marcia 😉
¡Saludos!