La casa descuidada

La casa descuidada



Te quiero contar de Teresa…

La última vez que la vi llevaba un traje sastre negro de tres piezas a la medida, una blusa azul cielo preciosa, un discreto collar de perlas, una cartera de mano igual de sutil, y unos zapatos de piel que concordaban perfectamente con el resto de su atuendo… unas cuantas adquisiciones de su último paseo por Presidente Masaryk.

Acaba de comprarse una camioneta impresionante. Una CR-V del 2010, color rojo granada con interiores de piel color crema.

Su semana de vacaciones anual la utiliza para salir a lugares exóticos, su último viaje lo hizo a la Columbia Británica en Canadá para esquiar.

Me sorprendió cuando conocí su casa…

Por fuera tiene una fachada divina, pero cuando pasas, te das cuenta de que su licuadora no funciona, lo mismo que sus hornos, el de microondas y el de gas, los dos baños se encuentran en iguales circunstancias y se está cayendo el tirol del techo…

Cuando le pregunté qué ocurría con el cuidado de su casa, ella respondió: “Lo que pasa es que no estoy, mucho tiempo por aquí.”

Tere, tiene una magnifica presencia, pero es una pésima anfitriona…

No es que sea grosera, simplemente, no está preparada para recibir a las personas en el sitio más personal…

…en su hogar.

¿Cuántas veces no nos sucede lo que a Dorian Gray, que cultivamos apariencias de forma exagerada y lo más profundo se olvida? ¿Que el contacto con la gente se pretende, y cuando se acercan se repelen? Pues nunca nos preparamos para recibirlos.

Arturo Hernández Vera especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en México D.F. y CDMX, Cólonia del Valle y Narvarte, Delegación Benito Juárez.

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