|
Trucos de Productividad de un maniaco depresivo
(Esta es la adaptación de un post escrito por Tim Ferriss, que puedes encontrar en la siguiente dirección en inglés: http://www.fourhourworkweek.com/blog/2013/11/03/productivity-hacks/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+timferriss+%28The+Blog+of+Author+Tim+Ferriss%29 )
“El momento en el que sientes como si caminaras sin ropa por la calle, exponiendo demasiado tu corazón y tu mente, mostrando demasiado de ti. Ése, ése es el momento en que comienzas a hacer bien las cosas.” Neil Gaiman University of the Arts Commencement Speech.
Revisión: Meses atrás celebré mi cumpleaños. Pasé varios días en la playa celebrando con una docena de amigos. El último día del festejo no me levanté sino hasta las once y media de la mañana, sabiendo con suma claridad que los últimos invitados se irían a las doce del día. Tenía miedo de quedarme solo. Como un niño, me escondí bajo las cobijas (literalmente), y me refugié en la cama hasta que era inevitable salir de ahí. Pero… ¿por qué te cuento esto?
Los peligrosos mitos de la gente “Exitosa” Todos tratamos de aparentar ser “exitosos” (adjetivo poco claro y ambiguo), probablemente porque los medios nos bombardean con modelos de éxito. Algunas veces las historias dramáticas de personas sobrellevando obstáculos son inspiradoras, pero en otras ocasiones nos llevan a la dolorosa y poco saludable conclusión de que:
“Bueno… quizá ellos [artistas, empresarios, líderes, creadores esbozados como héroes] pueden hacerlo, pero yo sólo soy una persona normal.”
Este post, pretende describir un “detrás de cámaras” de mi vida cotidiana. Rara vez permito que alguien me siga los pasos en un día “normal”. ¿Por qué? No soy un héroe, es más, ni siquiera me considero normal.
En los últimos tres meses: · He llorado mientras veo Rudy. · Me he levantado después de tres horas de sonar mi despertador, porque simplemente no quiero enfrentar el día. · He considerado botarlo todo y huir a algún lugar lejano. · He visto a un terapeuta por primera vez en mi vida, convencido de estar condenado a sufrir un pesimismo crónico. · He visto páginas de internet para caballeros (ejem), con el objetivo de “relajarme”, mientras desperdicio tiempo que podría ocupar en resolver cosas urgentes. · He tomado entre ocho y diez tazas de café al día, de tal modo que mi pulso en reposo era de 120 latidos por minuto. · He usado los mismos pantalones por una semana, simplemente por tener algo constante en días que siento caóticos.
Parece bastante disfuncional, ¿no?
Sin embargo, en las últimas ocho semanas también:
· Incrementé mi ingreso pasivo en un 20%. · Compré la casa de mis sueños. · Medité sesiones de 20 minutos dos veces al día, lo cual marca un nuevo hito de meditar constantemente en mi vida. · En las últimas cuatro semanas disminuí mi dosis de café a una taza a la semana. · Con ayuda conseguí más de cien mil dólares para un donativo. · Gané más de doscientos cincuenta mil dólares con una nueva empresa en menos de 53 minutos. · Gané nueve kilos de músculo. · Me di cuenta, por enésima vez, que los síntomas maniaco depresivos son sólo parte del ámbito empresarial. · Me sentí más cercano a toda mi familia.
¿A qué quiero llegar? Los héroes que nos venden no son lo que parecen. Son excéntricos a su manera, creaturas neuróticas que hacen grandes cosas A PESAR de su fragilidad y malos momentos. En lo personal me apego a la eficiencia (hacer las cosas rápidamente). Aquí está mi protocolo de 8 pasos para maximizar la eficiencia (que implica enfocarse en las cosas adecuadas): 1. Levántate una hora antes de lo que acostumbras ver tu celular o tu computadora. El correo y las redes sociales son asesinos de la productividad. 2. Siéntate con una pluma y una hoja de papel. 3. Escribe 3 cosas –y no más- que te generan ansiedad y tristeza. Normalmente son cosas que evades. Seguramente lo más incómodo es lo más importante, y seguramente implica rechazo o conflicto. 4. Para cada punto pregúntate: · Si resolviera esta única cuestión, ¿estaría satisfech@ con mi día? · Resolver esto, ¿me haría más fácil el resto de mis pendientes?
5. Sólo enfócate en los puntos que tuvieron por lo menos un sí a una de las preguntas anteriores. 6. Reserva 2 horas para UNO de esos puntos. Deja pendientes el resto de las cosas urgentes, pero que nos son tan importantes; ahí van a estar mañana.
7. PARA DEJARLO CLARO: Reserva 2 horas para enfocarte en UNA cosa por hoy. A esto se refiere un bloque de tiempo. Dejar 10 minutos aquí y 10 minutos allá, para sumar un total de 120 minutos, no funcionará.
8. Si de repente te cachas distrayéndote o posponiendo, sé amable contigo mism@ y vuelve a enfocarte en resolver 1 sola cosa de tu lista por 2 horas.
¡Felicidades! Eso es todo.
Esta es la única manera en que puedo generar grandes resultados a pesar de mi natural morosidad, tomar siestas y hacer tonterías con las que desperdicio el tiempo. Si tengo diez cosas importantes que hacer en un día, es seguro que no voy a realizar nada. Sin embargo, puedo enfocarme en una cosa importante y suspender mis peores hábitos por un par de horas. No se necesita mucho para parecer “exitoso” frente a los demás. De hecho, sólo se necesita seguir una regla: Lo que haces es más importante que cómo lo haces, y, hacer una cosa bien, no necesariamente hace una cosa importante.
Si constantemente sientes la necesidad de volumen y de hacer montones de cosas, escribe lo siguiente en un Post it:
· Estar ocupad@ es una forma de pereza y de acción indiscriminada. · Estar ocupad@ es un recurso que muchas veces usamos para evitar tareas necesarias, pero incómodas.
Y cuando, a pesar de tus mejores esfuerzos, sientas que estás perdiendo en el juego de la vida, recuerda: Incluso los mejores de los mejores se sienten así algunas veces. Cuando estoy sumido en la desesperación recuerdo las palabras del escritor Kurt Vonnegut: “A veces, cuando escribo me siento como un hombre sin brazos, ni piernas con un crayón en la boca.”
No sobreestimes al mundo para subestimarte. Eres mejor de lo que piensas. Y no estas sol@.
|
Psicólogos y terapia de pareja en línea en la Ciudad de México Distrito Federal, DF, CDMX, Colonia del Valle y Narvarte, Benito Juárez.
Copyright secured by Digiprove © 2018 Arturo Hernández