Si no hablarás de eso, ¿de qué hablarías?

En un libro de nombre: El Don de la Terapia, hay una idea que de vez en cuándo mencionó en el consultorio…

 

…Y cuando algo me abruma esa propuesta me da una nueva perspectiva:

“Si no me hablarás de eso, ¿ de qué me hablarías?”

 

Creo que los temas más intensos y recurrentes durante días, o incluso años, son un intento hábil de una parte inconsciente para mirar algo diferente a lo que de verdad duele…

 

En la escuela mencionaron un término llamado “ataque al pensamiento” en la relación que se da entre paciente y terapeuta…

 

Dicho “ataque” consiste en una distracción que podemos aplicar al psicólogo al hablar de un tema “fuerte” que en realidad pretende evadir otro que es sensible y que a nivel inconsciente protegemos…

 

El sexo y el enojo con sus respectivos derivados son un par de recursos muy usados, tanto en práctica como en discurso, para evitar pensamientos para los que no nos sentimos listos de elaborar a nivel consciente.

 

Y una manera muy práctica de empezar a diluir la bruma de emoción con delicadeza para abordar las raíces de lo que en realidad nos perturba es la pregunta:

 

Si no me emocionara o frustrara tanto por…

 

¿Qué ocuparía mi atención?

 

Es una pregunta parecida a:

“si tuvieras la vida resuelta económicamente,  ¿a qué te dedicarías?”

 

Ahí empezará a dibujarse alguna herida o miedo que poco tiene que ver con nuestro drama cotidiano, y que si empieza a tratarse, también tendrá impacto en brindar armonía a nuestra queja superficial y crónica, que es un fruto que confundimos con el árbol.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2023 Arturo Hernández

2 comentarios en “Si no hablarás de eso, ¿de qué hablarías?”

  1. Cuando llego a casa y encuentro algún caos que hizo mi perrita (La Pancha), mientras limpio o recojo su desastre pienso “qué aburrida sería mi vida si no tuviera que hacer estas cosas.
    Algo similar es lo que entiendo en esta entrada, Doc…
    En mi caso he pasado por cosas así, cuando busco “distraerme” con problemas o con dolores pasados para no ahondar en lo que en este momento me molesta o me duele.
    Gracias por esta reflexión, la comparto!!!

    1. Quién hubiera pensado que Panchis puede Er un maestra con sus desastres…

      Así también me pasa cuando sucede alguna decepción a mis expectativas…

      Si no tuviera que hacer ajustes de presupuesto, o ir al médico, o disolver ansiedad a partir de hacer cosas nuevas…

      Me perdería de muchas experiencias, encuentros y recursos.

      ¡Gracias por compartir Soledad!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *