Mi hermana me regaló este libro:

Ya llevaba un mes sin leer, y hace una semana me atrapó por segunda vez Ready Player One de Ernest Cline, cuya película saldrá en Marzo, y me encarriló para leer Alone on the Wall o Sólo con el Muro de Alex Honnold y David Roberts.
Además de tener unas imagenes muy padres en medio, el libro hace un recuento de ciertos momentos dela vida de Alex, un chavo que lleva varios años escalando sin protección, ni cuerdas, ni arnés, más o menos como el personaje de Tom Cruise al inicio de Misión Imposible 2 (2000) o los protagonistas al final de la película Punto de Quiebre (2015).

Es muy poca la gente en el mundo que escala de esa manera, resulta evidente por qué. No hay margen para el error.
A diferencia de lo que se ve en las películas, una subida de este tipo requiere un grado de planeación y simulacro tremendo. Antes de subir sin protección, la persona que lo ejecutará se aprende de memoria huecos, superficies, movimientos, no se pone a ver el paisaje a medio camino, es muy cuidadosa de la poca comida y agua que llevará.
Una de las cosas que más me dejó pensando de este libro es mostrarme lo fácil que puedo juzgar a alguien que no conozco de forma superficial.
Lo primero que pensé cuando me enteré de lo que hacía Honnold, no fue nada original: me pregunté por qué arriesgar su vida de una manera tan imprudente.
Es muy buena la respuesta que da a esa pregunta o a otras parecidas como: “¿No le tienes miedo (se sobreentiende: a morirte)?”
Y él responde:
si me llegó a caer pasaré los peores 4 segundos de mi vida, pero, PREFIERO MORIR HACIENDO LO QUE AMO, que sobrevivir haciendo algo que odio.
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Muy cierto y creo que a veces se nos olvida que por miedo estamos enfrascados en algo que no nos gusta o que no nos atrevemos aún a cambiar porque al fin y al cabo siempre va a haber tiempo, y no. Muy bonita reflexión. Gracias!
Si nos reconciliamos con el miedo y empezamos a movernos llegarán muchas oportunidades.
¡Linda semana Sofi!
Wow, preciosa reflexión muchas gracias Arturo.
Que fuerte! Sabe el riesgo y decide correrlo, sabe que puede morir en el intento, pero también que puede salir con éxito . Muchas veces lo olvido, gracias por recordarme esa pequeña gran diferencia.
Saludos enormes !
¡Hola Miriam!
Parece que esa consciencia de morir, le permite estar atento y presente para vivir.
Creo que es algo que todos podemos ejercitar sin llegar a experiencias tan extremas.