Ansiedad “de la buena”

La ansiedad supone un motivo frecuente por el que se busca a un psicólogo o ir a terapia.
Sinónimos de ella son: angustia, sentimiento de vacío o incertidumbre.
Causas múltiples, pero en mi particular situación como terapeuta la percibo cada día en experiencias de pareja, por ejemplo:
Si tu pareja no te responde,
si parece que la relación termina, pero al mismo tiempo queda alguna situación sin resolver (como quedarse con cosas, algún compromiso social o económico pendiente),
si hay maltrato y luego viene una reconciliación, y el nivel de hostilidad se ha ido incrementando con el tiempo,
etc.
En experiencias de este carácter, es normal sentir “ansiedad”, esto es, un infierno en el que no se sabe para dónde moverse, qué hacer y qué no hacer, búsqueda de respuestas, opresión en el pecho, dificultad para respirar, aceleración de la frecuencia cardiaca, entumecimiento de algún miembro, malestar estomacal…
Una característica incómoda de la ansiedad, que muchas veces menciono, es que entre más trata de controlarse, más ruidosa se vuelve.
Es por esta situación que me permito recomendar una estrategia que incrementa las posibilidades de regularla, o cuando menos sacarle partido.
Como hago tantas veces: primero describo lo que no funciona, para entonces avanzar hacia lo que puede ser una solución:
Si quieres incrementar tu ansiedad: haz drama, stalkea, revisa redes sociales, exige una respuesta, culpa, hazte bolita en tu cama evitando estímulos externos, trata de relajarte y pensar que todo estará bien, cuenta de manera indiscriminada a todo el mundo lo que te genera inquietud…

Ahora, lo que, en mi experiencia personal, recomiendo a los pacientes:
La ansiedad, es energía, si la utilizas, su caducidad se acelera.
La próxima vez que sientas que te mueres por un acontecimiento que no puedes controlar, que sientas cada vez más impotencia o frustración, muévete, haz algo que tengas pendiente.
Canaliza esa ansiedad en algo concreto, no será tan cómodo como cuando estás inspirado, pero será muy fácil resolver cosas que normalmente no harías: ve con el médico a checarte o a atender alguna situación que no es seria, pero descuidaste, acaba una tarea que por morosidad y flojera se ha empolvado, aprende algo nuevo, haz ejercicio…
Incluso si la experiencia que vas a realizar es dolorosa o aburrida, te va ayudar a disminuir tu angustia, ya que vas a distribuir parte de esa energía que tanto te desgasta. Reitero: el movimiento concreto acelera la caducidad de un estado incómodo.
La próxima ocasión que sientas incertidumbre, acepta esa incomodidad y trátala como un combustible que no vas a tener de manera indefinida, eso te ayudará a disminuirla y eliminarla.
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y terapia de pareja en el D.F., ahora CDMX.
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Gracias, generalmente desvío mi ansiedad hacía cosas positivas como hacer quehacer, arreglar la ropa etc. Aunque aveces me gana. ;(
A veces gana la ansiedad Estela, pero cada vez que te hagas consciente de ella, estarás más cerca de trascenderla.
¡Excelente domingo!
Wow, es una herramienta genial, aceptarla y hacer algo distinto algo que me ocupe y dejar de solo pensar en ello y asi acelerar su caducidad eso me encantó, me gusta esta técnica, muchas gracias Arturo!
Excelente semana
Acomoda la energía en algo y ahí fluirá la atención Miriam.
Muévela de la ansiedad y ésta se disolverá.
¡Excelente semana para ti también!
Me siento muy triste mi relación se está muriendo por mis celos no sé si estoy bien o mal una mujer habla molestándome y él dice q esta loca pero le vi una lla de ella donde duro 9 minutos y según él le reclamó lo malo q m duele mucho pero también estoy consiente q no debemos estar juntos
Patty…
Es complicada la lucha que se da entre el cerebro y el corazón, entre lo que alguien fuera de la relación te puede sugerir y lo que tus celos y el miedo a la pérdida te obligan a hacer…
Creo que la primera parte de resolver ese proceso es rendirte a tus emociones, de ahí vendrá una nueva claridad.