Alerta de proximidad (Parte 1 de 2)
Dos amigos caminaban por una acera y de pronto uno le dijo al otro:
Mira esa chava está muy guapa.
Una chica iba en una bicicleta por la calle, cada vez se alejaba más.
El mismo sujeto agregó: Y conforme más se aleja más atractiva me parece.
De repente la chica dio vuelta en una esquina y desapareció del campo de vista de los dos hombres.
¡Caray de verdad era bellísima! ¿Y si era la mujer de mi vida?
Al mismo tiempo en sentido contrario a ellos venía otra mujer.
¡Mira esa también es preciosa!
Y conforme la chica se acercaba, él decía: Hmm… como que está muy flaca.
La chava pasó frente al observador sosteniéndole la mirada, incluso le sonrió.
Él la miró extrañado y su amigo, que hasta ese momento había estado callado le dijo: ¡Qué pasó! Antes habías dicho que estaba preciosa. ¡Te sonrió! ¿Por qué no le hablaste?
A lo que respondió el aludido:
Ya de cerca no estaba tan buena.
¿Cuántas veces se desprecia lo que está al alcance de la mano: la salud, la gente que ayuda, las amistades, el trabajo, y se clava la mirada en lo que se aleja, en lo que pudo ser o en lo que no se tiene?
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en el D.F.
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