Psicólogos DF: La bendición de perder la memoria

La bendición de perder la memoria



Jerome Frank

Jerome Frank fue uno de mis profesores en John Hopkins, un pionero en la terapia de grupo, y mi guía en ese campo. Además durante toda mi vida fue un modelo de integridad personal e intelectual. Después de graduarme, seguí en estrecho contacto con él, visitándolo durante su gradual declinación en un hogar para ancianos de Baltimore.

En su novena década de vida, Jerry padeció de demencia progresiva, y la última vez que lo visité, pocos meses antes de su muerte a los noventa y cinco años, no me reconoció. Me quedé hablando con él mucho tiempo, trayendo a colación mis recuerdos de él y de todos los colegas con quien había trabajado. Poco a poco, recordó quién era yo y, meneando la cabeza con tristeza se disculpó por su pérdida de memoria.

-Lo lamento, Irv, pero no puedo controlarlo. Cada mañana, mi memoria, la pizarra completa, queda totalmente borrada. –Hizo un gesto como si borrara lo escrito en una pizarra.
-Mira, no es tan malo –respondió-. Me despierto y desayuno aquí en la sala con todos esos pacientes y empleados. Por la mañana me parecen desconocidos pero, con el transcurso del día se vuelven más familiares. Miro la televisión y después le pido a alguno que me acerque mi silla de ruedas a la ventana. Me quedo mirando y disfruto de todo lo que veo. Siento como si viera muchas cosas por primera vez. Me agrada sentarme y mirar: No es tan malo Irv.

Esa fue la última vez que vi a Jerry Frank: en una silla de ruedas, tan encorvado que debía esforzarse por alzar la cabeza para mirarme. Sufría una devastadora demencia, y, sin embargo, me decía que, aún cuando se haya perdido todo, nos queda el placer de, simplemente, ser. […].

Yalom, Irvin D., Mirar al Sol, La superación del miedo a la muerte, Planeta, México, 2009, pág. 142.

Psicólogos y terapia de pareja en línea en la Ciudad de México Distrito Federal, DF, CDMX, Colonia Narvarte, Benito Juárez.

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