El placer de equivocarse

Me intrigan las contradicciones y como conciliarlas, por eso el título previo de “Gracias incomodidad” y ahora “El placer de equivocarse”.

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En sentido estricto, un error, una falla, un resultado no acorde con una expectativa, genera dolor, o al menos, tensión.

 

Al no ser un persona impulsiva, sino demasiado analítica, me resulta frustrante quedarme con “hubieras”. Ver que pasa una oportunidad y pienso, y pienso… y sigo pensando… y se pasa esa oportunidad.

 

Seguro me protegía de una pérdida potencial, de un rechazo, de una abolladura a mi vanidad, pero esa curiosidad de agotar una posibilidad incierta me deja un sabor de boca amargo y enojo conmigo por no atreverme a hacer algo.

 

Sin embargo, si procuro ser menos cuadrado por un momento, hay algunas ideas que me permiten aventarme, y más importante sobrellevar un resultado que no me complace una vez que me decidí a moverme.

 

Ayer le compartía a varias personas la frase:

“SÓLO UNA VEZ, Y NO LO VUELVES A HACER”.

Si hay algo que quiero hacer pero me da miedo o pena, esta sentencia, me ayuda a decidirme sin cargar con la responsabilidad de un proceso complejo, prolongado que, de no concluir, utilizaré como pretexto para castigarme.

 

La otra idea que me ayuda, ya la mencioné en otro título:

“TOCA UNA PUERTA Y SE ABRE UNA VENTANA”

y supone la ley física de que a toda acción corresponde una reacción; a lo mejor no de donde tú esperas y ya te moviste, pero sí de algun otro lado. Si me muevo algo se va mover conmigo, inevitable.

 

Con esas dos frases puedo llevarme una sorpresa padre, o un beneficio material, o un muy buen recuerdo.

 

Hasta ahí, es la historia con final feliz que a todos nos gusta, ¿pero qué pasa cuando me muevo después de un rato de indecisión y salgo de mi zona de lo conocido y no veo resultados, o por el contrario encuentro pérdidas?

 

Hay 7 posturas que me ayudan:

  1. Es un juego: voy a jugar, tengo derecho a equivocarme si es algo que nunca he hecho, voy a disfrutar del proceso.
  2. Esta es más pragmática: defino qué es lo que quiero conseguir con ese movimiento y qué pérdida potencial puedo sufrir en el proceso y si estoy dispuesto a asumir esas pérdida o repararla (en crisis hay ocasiones en que no queda de otra, pues ya no hay nada que perder).
  3. Pase lo que pase voy a aprender: hacer cosas nuevas nos brinda experiencia, es interesante que somos más sensibles al dolor que al placer, y si algo no sale como deseo, voy a estar muy atento a revisar qué podré corregir.
  4. Ejercito la autoindulgencia: soy muy cuidadoso con maltratarme después de que hago algo que no concordó con una expectativa feliz.
  5. Me vuelvo a subir a la bici lo más pronto posible: una vez una entrenadora me dijo: “hay dos clases de ciclistas, los que se cayeron, y los que se van a caer.” Y cuando alguien se caía en un entrenamiento de bici, si no había alguna lesión seria, insistía al caído en que se subiera de inmediato a la bici, con la intención de impedir que el accidente generara una incremento exponencial del miedo.  Así, cuando pierdo o me equivoco, trato de reparar (no de retractarme, ni justificarme, lo hecho, hecho está) o de volver a vivir una experiencia similar lo más rápido posible.
  6. Decidirme hacia un lado: esto hace que deje de estar entre dos posibilidades, ya no hay incertidumbre, podrá haber tirsteza o dolor por una pérdida en el peor escenario, pero no tengo la sensación de que se me está yendo algo en busca de “el momento perfecto” (una oportunidad, una persona, un negocio).
  7. Me pregunto qué prefiero, ¿esta experiencia de frustración o la duda que tantas veces he sentido con la palabra “hubiera”?

Estas ideas me reconfortan y hacen que una experiencia amarga, se vuelva agridulce o, incluso, placentera al quitarme la carga del tan mentado “hubiera”.

 

 

 

 

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4 thoughts on “El placer de equivocarse”

  1. Le sirve a las personas que como tú son sobre analíticas y dejan pasar oportunidades por miedo a decidir mal. Gracias por el apoyo que dan tus publicaciones!

  2. Wow, muchas gracias Arturo, de hecho yo soy muy analitica , aún asi he tomado riesgos y algunas muchas otras me he quedado con el y si hubiera!

    Pero gracias me ayuda esto es súper útil

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