Si ganas pierdes, si pierdes, pierdes
Susi me preguntó cuando fue la última vez que jugué ajedrez. Le dije que en la prepa, o sea, hace más de un par de lustros. En el restaurante había un tablero. Lo pedimos, nos lo prestaron y empezamos a jugar.
“Tienes suerte de que no me acuerde de que me enseñaron cómo vencer en ajedrez en 10 movimientos.”
Me sentía estresado… Me decía: “es sólo un juego”, pero no lo sentía así.
