
No es padre en muchos sentidos sentirse limitado por factores ajenos a nuestro control…
Sin embargo, la cuarentena, sesentena o contingencia en general brinda una oportunidad para conocernos.
Disminuye el ritmo tan acelerado y saturado al que nos hemos habituado, hay muchas menos opciones para distraerse.
En consecuencia será muy probable que salgan a flote emociones que no son gratas y que mantenemos a raya con diversas experiencias que antes eran cotidianas.
Con más tiempo, menos estímulos y encierro, experimentaremos emociones y pensamientos que siempre están ahí. Algunas serán agradables, otras no tanto, pero ambas, nos permiten saber quienes somos.
Hace un año leí una idea que expresaba:
si te quedaras absolutamente solo en este mundo, ¿qué seguirías haciendo?
No es tan radical la situación que vivimos, pero creo que nos permite experimentar una posibilidad similar.
Lo que sigo haciendo sin darme cuenta,
lo que hago y disfruto sin remordimiento en estos momentos,
lo que aunque quiero no puedo dejar de hacer,
eso me da pistas de quién soy.
En estos momentos no me va a ser tan fácil esconderme de mí o aparentar algo que no soy.
Esta es una oportunidad para conocerme, aceptarme, reinventarme.
Copyright secured by Digiprove © 2020 Arturo Hernández
Descubrirme en mi más sencillo y humilde yo, en mi mejor y en mi peor momento no fue una experiencia sencilla, sin embargo el resultado ha sido divertido y agradable.
Gracias por acompañarme en estos momentos, Doc!!!
Conocernos, reconocernos, reinventarnos, caernos, levantarnos, es un proceso que no se acaba y se vuelve más sencillo cuando aceptamos ese flujo de altas y bajas, de claro y obscuro.
¡Qué padre que definas tu proceso, en parte,como divertido y agradable!
¡Gracias por tu confianza Soledad!