
Hace 1 semana escuché un libro de Robin Sharma, su nombre: “El Santo, el surfista y el ejecutivo”.
Creo que lo que más me impactó del libro fue una metáfora en la que relaciona una cuenta de banco con las relaciones que establecemos.
En una cuenta de banco, sea de cheques o de crédito, se puede abonar y generar propuestas de crédito. También podemos sentir que el crédito es dinero extra sin preocuparnos por los intereses y terminar endeudadísimos buscando pedir prestado como una solución que sólo nos quita credibilidad.
Lo mismo pasa con nuestras relaciones. Tenemos una cuenta con cada persona de nuestra vida.
Cuando rompemos una promesa o no somos puntuales, somos sarcásticos… estamos pidiendo prestado y generando intereses que serán cada vez más dificles de cubrir para tener la relación como en un principio.
De manera contraria, cada vez que tenemos una atención, o gentileza, tenemos confianza en sentir apoyo de esa relación. Nuestra línea de crédito con esa persona es generosa y sentimos la posibilidad de pedirle ayuda en caso de requerirlo.
Más interesante me parece esta analogía con respecto a nuestra autoestima.
Cafa vez que tenemos una atención con nosotros mismos, cuidamos de nuestra salud o ponemos un límite en caso de ser agredidos, la cuenta del amor propio se incrementa.
Por el contrario, si permitimos algo que nos lastima, perdemos salud, dinero o no nos aliñamos… pedimos prestado de esa cuenta y es mas difícil pagar intereses por la falta de hábito.
Creo que si somos consicentes de nuestros abono en el banco de las relaciones o de autoestima, nuestro nivel de seguridad, paz y confianza, puede experimentar niveles muy elevados.
Psicólogos y Terapia terapia de Pareja presencial y en línea en México DF, ahora CDMX.
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