¿Cuál es tu combustible?

Lo que denomino sabotajes o crisis muchas veces son búsquedas intuitivas de mi inconsciente para buscar certeza en primer lugar y  energía en segundo.

Escucho con frecuencia la idea:

“yo funcionó bien bajo presión”.

Esa sentencia sintetiza una búsqueda de enfoque a partir de una dosis de adrenalina que es tanto más sutil, como más impactante que un café bien cargado.

Algo que duele o asusta obliga a moverse; incluso si hay un lapso de parálisis, en algún  momento la emoción llega a ser tan abrumadora que impulsa sin que exista algun pretexto.

Si pongo atención a lo que  altera mi armonía, sobre todo si esa experiencia es frecuente y muy intensa, encontraré una fuente de combustible.

La presión, el miedo y la ansiedad son el lado oscuro del mismo ímpetu que abastece el enamoramiento, el deseo, la intención y la confianza.

En medio creo que hay un sentimiento algo mañoso que puede volverse muy adictivo para levantar o anestesiar: el coraje.

El enojo puede ser una batería que me ayuda a poner límites y romper ciclos, pero si brota de forma inconsciente termina por volverse una muleta que me impide trascender bucles de drama que digo que no quiero vivir cuando en realidad una parte de mí los invoca.

Creo que el coraje se encuentra en el lado buena onda del espectro si después de sentirlo experimento claridad o ligereza; pero si me llega una cruda de culpa, duda de haber obrado “bien” o vergüenza, me doy cuenta que agarre al enojo como rueditas de bicicleta, para postergar una caída  que termina por ser más estrepitosa.

Me asombra que una manera de romper dependencias con fuentes de energía que se vuelven costosas para mi paz, empieza por reconocer su carácter de inspiración volátil.

Interpetar situaciones que me agobian como un motorcito que ha probado su eficacia, me ayuda a desmantelarlo, para disminuir el desgaste que pueda suponerme o buscar un sustituto.

Darle ese lugar a emociones que son un infierno frecuente, me posibilita escucharlas, y es curioso, que si las oigo, dejan de exigir mi atención, ahí puedo empezar a decidir mis fuentes de energía, en lugar de sólo ser una veleta que se mueve a capricho de ellas.

Digiprove sealCopyright secured by Digiprove © 2022 Arturo Hernández

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *