Los beneficios de procrastinar

Me fascina el tema de la procrastinación.

Cuando siento que:

Luego, al rato o mañana haré algo que “debería” hacer y viene culpa por no ejecutar…

Me da mucho alivio en recientes fechas, darme cuenta que no es que sea flojo, o mediocre, sólo soy humano. Y todos tendemos a seguir inercias.

Si empiezo a comer nueces de la India, o totopos, o papas, o galletas, es algo natural que cada vez se vuelva más difícil dejar de comer…

Lo mismo ocurre con las compras compulsivas, con mandar o contestar mensajes para evitar sentir ansiedad, con dar seguimiento en redes sociales de personas significativas…

no es que seamos débiles de voluntad…

Somos tendenciosos, nos movemos por inercia, una vez que iniciamos un movimiento, se vuelve más fácil continuarlo que frenarlo, es física básica, y se aplica a cosas abstractas como los hábitos y las emociones.

Es irónico que una palanca muy poderosa para arrancar la inercia es la PROHIBICIÓN, si te prohibes o te prohiben algo, le estarás poniendo atención… es trillado, pero muy gráfico el ejemplo de: “No pienses en un elefante rosa.”

Lo mismo ocurrirá con la “angustia rosa” y con tu “expareja rosa” y con “compras a meses sin intereses rosas”.

Otra herramienta emocional que no arranca, pero sí estimula la inercia, es el auto engaño de: “la última y nos vamos”, o también llamada: “es la última vez que te tolero esto”; son ilusiones cognitivas que nos vendemos a nosotros mismos para amortiguar carga emocional mientras mantenemos una inercia con menos culpa, al creer que “esta vez será diferente”.

Por el contrario, si tu intención es limitarte o no empezar algo, proponte procrastinar, cada vez será más pesado iniciar un movimiento o decisión, lo bonito de procrastinar es que es un fenómeno psíquico neutro, no es malo procrastinar, lo que nos molesta es cómo vivimos la experiencia de procrastinar.

Sólo que en lugar de dejar para al rato hacer la tarea o para mañana empezar la dieta, o para cuando gane más dinero empezar a ahorrar…

… puedo dejar (SIN PROHIBIR) ver Netflix o Facebook o el Instagram de mi ex para al rato, o usar la tarjeta de crédito mañana.

No deja de sorprenderme cómo hay actitudes que no me gustan de mí, como en este caso la procrastinación, pero que son valiosas para lograr mis objetivos cuando las aplico a experiencias que quiero dejar de vivir o que me lastiman. No las prohibo, las procrastino.

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3 comentarios en “Los beneficios de procrastinar”

  1. Este ejercicio, bien empleado, creo que puede ser una gran ayuda sobre todo cuando se trata de cosas que “quieres pero no quieres hacer”, el contra que yo (en mi muy particular caso) le veo es que hay una línea muy delgada que a veces si no se tiene cuidado, se puede pasar y crearse como un hábito o “vicio”.

    Dejar para después cosas que sabemos que nos pueden lastimar, es una herramienta muy valiosa que aprender a emplear nos puede generar muy buenas experiencias.

    Saludos, Doc!

    1. ¡Gracias por tu aportación Soledad!

      Es cierto lo que mencionas acerca de que a veces somos mañosos para usar las cosas para obtener gratificación inmediata o evadir el dolor, pero creo que la consciencia de lo que valoramos más profundamente nos puede ayudar a aclarar cómo postergar con eficiencia, en lugar de postergar para sentir remordimiento.

      ¡lindo día!

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