¿Por qué la gente va a terapia con un psicólogo?

En la maestría hubo un libro que me encantó, se llama: Los 2 análisis del Señor Z de Heinz Kohut.
El libro tiene 2 partes, una en la que se describe dos estilos de terapia con que un psicólogo atiende a su paciente en diferentes momentos de su vida, y la ultima sección que tiene un matiz más técnico.
En esa segunda parte viene un dato curioso que hasta la fecha tengo presente:
Trata de lo que una persona busca en terapia, sin darse cuenta en ocasiones, pero creo que es lo que uno busca cuando va con un psicólogo:
Buscamos sentirnos comprendidos, por la familia, amigos, pareja, compañeros de escuela o trabajo, clientes, vendedores…
Si nos sentimos comprendidos viene un sentimiento de ligereza.
Creo que cuando alguien viene a terapia es porque se siente rebasado por una emoción.
Desde mi punto de vista como psicólogo, creo que el primer movimiento para organizar emociones es descargarlas. Y la palabra escrita o hablada es una herramienta poderosa en este aspecto.
El segundo movimiento para organizar una emoción es tomar algo de distancia de ella y esto lo permite la comunicación.
El tercer movimiento implica retroalimentación de esa emoción, que se digiera y se haga más manejable. Aquí es donde tiene una importancia tremenda “sentirnos comprendidos.”
Creo que esto se busca cuando uno va terapia con un psicólogo:
1. Desahogarte.
2. Compartir algo que no puedes manejar sólo, y
3. Sentirte comprendid@, o en su defecto…
Y esto lo aclara el libro, sentir que alguien tiene la disposición de comprenderte.
En Los 2 Análisis del Señor Z, Kohut menciona que el psicólogo puede que no comprenda lo que siente su paciente.
¿Y entonces para que ir a terapia, si no voy a sentirme conorendid@?
Kohut aclara, y es algo que he visto en mi experiencia como paciente y como psicólogo, que si el psicólogo no comprende a su paciente pero se lo hace saber y busca aclarar esa comunicación, el esfuerzo del psicólogo supone en sí mismo un ejecución de comprensión y honestidad que empieza a generar alivio en la persona.
Sobra decir que muchas veces escuchamos palabras cordiales que son pertinentes en ciertos momentos que compartimos algo, pero no nos hacen sentir bien, tal es el caso de:
“Échale ganas (aquí el enlace que lleva a un video en donde se explica por que no sirve decirle eso a alguien que sufre)“, “Todo va a estar bien” “El tiempo lo cura todo”.
Creo que cuando vamos con un psicólogo a terapia individual, de pareja, de grupo o familiar, lo que buscamos son esas tres experiencias, en particular la última:
1. Desahogarnos.
2. Compartir, y
3. Sentirnos comprendidos o ver que alguien muestra disposición a comprendernos.
En este otro post, escribo porque yo, como psicólogo, voy a terapia de pareja y terapia individual:
Por qué voy a terapia.
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y terapia de pareja en el D.F., ahora CDMX.
artherver@yahoo.com.mx
0445530729624
Copyright secured by Digiprove © 2016 Arturo Hernández
Me parece interesante este artículo siempre pensaba por que tenia que pagar para que alguien me escuche , si tengo a mis cuates, a mi perro o incluso a mi hermano. Pero hay una sensación muy satisfactoria cuando puedes hablar de terceros sin prejuicios y de cierta forma un profesional como un psicólogo te va dando herramientas que te ayudan a manejar las situaciones, ¿Cuáles son esas herramientas? la perspectiva de punto que ve una persona sin ningún compromiso emocional para con la que su retro no te vaya a dañar, otra es como la experiencia de toda la solución que tienen de otras terapias, un espacio de desahogo etc.
Dante, confieso que antes de ir a terapia, yo compartía tu sentir.
Me preguntaba lo mismo, ¿cómo alguien cobraba por que le contaras tus cosas?
Pero al comenzar a ver cambios en mi vida a partir de hablar de mi vida con un psicólogo, me di cuenta que escucharme sin recibir una opinión de inmediato me permite ver las cosas desde otra perspectiva, muy diferente. Sólo escucharme, empieza a operar cambios en mis conflictos.
Posteriormente, recibir una respuesta empática, estimula aún más la generación de modificaciones en los patrones de conducta que muchas veces repetmos con impotencia y dolor.
Gracias por compatir Dante.