
Presión y juego

Antier me dijeron algo que ya sabía, pero no tenía muy claro.
Hay dos maneras como funciono en la vida:
Una es padre, la otra es dolorosa.
Hay dos formas con que vivo: una se llama juego, la otra se llama presión.
El juego me brinda resultados inmediatos sin buscarlos; con la presión me obligo a encontrar resultados que tardarán en llegar.
Si juego, no pretendo reconocimiento, pero llega y lo disfruto; si me presiono busco aceptación y aplauso sin conseguirlo.
Si juego, pienso en mí inicialmente; si me presionó, en lo que los demás esperan de mí.
Si juego, se me olvida el tiempo; si me presiono, nunca tengo tiempo suficiente.
Si juego disfruto, si me presiono me califico.
Si juego, soy presente, si me presiono recuerdo logros pasados, recurro al verbo “hubiera”, o pienso en catástrofes o esperanzas futuras.
Si juego, me entrego a lo que hago; si me presiono me comparo, me encelo o envidio.
Las dos formas me funcionan, tanto si juego o me presiono, vivo. Pero una es placentera y la otra duele para ser placentera.
Arturo Hernández Vera, especialista en dependencia emocional, infidelidad, celos y resolver ruptura de pareja
Psicólogos y terapia individual y de pareja en el D.F., ahora CDMX.
artherver@yahoo.com.mx
0445530729624
Copyright secured by Digiprove © 2016 Arturo Hernández
Si juego, me entrego a lo que hago y se me olvida el tiempo. Gracias…tus palabras son para mi un tesoro.
¡Gracias por tu comentario Caro!
¡Un abrazo!
En mi vida han habido momentos en que he desempeñado 3 casos: hacer las cosas como un juego, hacer las cosas bajo presión y haciéndolas como un juego pero bajo presión. Por demostrarme a mi misma mis alcances.
Saludos
¡Hola Guillermina!
No habái pensado en el híbirido de ambas situaciones: jugar con presión. ¡Gracias por aclararme esa combinación!
Jugar es definitivamente disfrutar. Muchas gracias por las distinciones. Estupendo artículo.
¡Gracias por tus palabras Fabián! A jugar cada vez que tengamos oportunidad.
¡Un abrazo!
Mmmm… Jugar bajo presión… Jugar para no buscar la aceptación ni el aplauso que, en lo personal, cuando llega, me provoca más presión que placer… Solo jugar a hacer lo que nos gusta para darnos alegría a nosotros mismos…
Gracias, Arthur!!!
¡Un gusto Soledad!